Perder la paz significa vivir con preocupación: Monseñor José Armando Álvarez Cano

El arzobispo de Morelia presidió la misa realizada en honor a Nuestra Señora de La Paz, en Indaparapeo, donde cientos de habitantes y migrantes viven con devoción las fiestas patronales.

Cientos de peregrinos, habitantes del municipio y migrantes acompañados por sus familias acudieron a celebrar en su día a Nuestra Señora de La Paz, en la parroquia de Indaparapeo, en donde además de agradecer y pedir nuevos favores a la milagrosa patrona del pueblo, la petición comunitaria este año fue suplicarle que traiga paz a la región, a Michoacán y al país “porque perder la paz es vivir siempre con preocupación por nuestras familias”, expresó el Arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano.

En este año que se cumplen 501 años de evangelización con la llegada de Nuestra Señora de La Paz y pese a las adversas condiciones que enfrentan nuestros migrantes en los Estados Unidos, muchos de ellos sí regresaron a su tierra para estar presentes en las Solemnes Fiestas en honor a Nuestra Señora de la Paz, que tuvieron su día principal este sábado 24 de enero, pero que se prolongarán hasta el próximo domingo 1 de febrero.

La misa principal en honor a Nuestra Señora de La Paz fue presidida este sábado por el Arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, quien se dijo contento por visitar y saludar a los fieles de la comunidad de Indaparapeo “que llena de gozo y alegría celebra esta hermosa fiesta en honor a Nuestra Señora de la Paz”. Lo acompañó el párroco Raymundo Hernández y otros padres de la diócesis.

“Saludo a todos los hermanos que han venido de los Estados Unidos y de otras partes, para encontrarse con nuestra Madre Santísima, así como a los peregrinos”, aseveró en la misa transmitida a los migrantes por María Visión y la parroquia de Nuestra Señora de la Paz, de Indaparapeo.

“¿Cuándo fue cuando perdimos la paz en nuestro pueblo de México?¿cuándo fue cuando fuimos perdiendo la seguridad de caminar por nuestros pueblos? ¿Cuándo fue cuando perdimos la paz para transitar en nuestras carreteras? ¿Cuándo fue cuando perdimos la paz en nuestro corazón?. No sabemos exactamente el momento, pero hemos llegado a una situación de temor, de miedo en muchas de nuestras situaciones, porque perder la paz es vivir siempre con la preocupación de si llega con bien mi familia, perder la paz significa tener la preocupación de que puede pasar algo el día de nuestra fiesta”, expresó Monseñor Álvarez Cano.

Agregó que “Eso es importante que todos como comunidad podamos reflexionarlo delante de Dios y en nuestro corazón, porque no se trata de echarle solamente la culpa a quien nos gobierna, a veces de coludirse con la delincuencia, no se trata de echarle la culpa de que no han cumplido con su responsabilidad de dar seguridad a nuestros pueblos, sino también de pensar en nuestras propias responsabilidades como familia, como vecinos, como partes de una sociedad que a veces vivimos también en la violencia, en el encono, en el temor y en el miedo”.

Llamó además a ser responsables desde nuestros hogares.

“Todos de alguna manera hemos de experimentar esta responsabilidad. Nosotros como Iglesia, las escuelas, que quizás no han formado personas y jóvenes en la paz, pero sobre todo, también en nuestras familias, que es la primera escuela y es también la primera iglesia”.

Antes de la misa, algunas familias le fueron a agradecer a la Virgen de la Paz sus favores, incluso con música, como la familia del migrante Alonso Flores, quien por videollamada desde Santa Rosa, California, disfrutó de las canciones que el mariachi Monarca Juvenil de Morelia le cantó a Nuestra Señora de la Paz.

Muchos otros migrantes que trabajan en los Estados Unidos y en ciudades de la frontera de México, también se encuentran disfrutando las fiestas patronales, así como vecinos de todas las comunidades de Indaparapeo y de los municipios vecinos como Charo, Queréndaro, Zinapécuaro, Álvaro Obregón y Morelia.