Tumbisca en una copa de mezcal al Pie del Cerro Rocoso

Tumbisca es un nodo clave de la Ruta del Mezcal en Morelia.

Al sur de Morelia, donde el aire se vuelve más fresco y el paisaje se tiñe de verde, se encuentra Tumbisca, una comunidad reconocida por su bue mezcal. En este rincón que mira desde arriba la nueva Valladolid, Mario Rocha Corrales y su familia sigue la tradición de más de 200 años.

Con su marca de mezcal “Al Pie del Cerro Rocoso”, este maestro mezcalero mantiene viva la vocación de una comunidad donde los viejos maestros se estaban quedando solos por el fenómeno de la migración.

“El proyecto nace para que la gente se vuelva a arraigar en sus comunidades”, explica Mario con la convicción de quien sabe que el mezcal es, ante todo, identidad.

Entrevistado en el Aniversario de Agrometálica, Mario nos comparte la historia de este mezcal y cómo han tenido que sortear la falta de maguey, pues la explotación desmedida estuvo a punto de silenciar los cerros.

“El maguey silvestre casi se terminó en el tiempo de nuestros ancestros”; comenzaron a recolectar semillas, a germinar plantas y a crear viveros para reforestar el sur de Morelia.

Al Pie del Cerro Rocoso es hoy una marca certificada con la mira puesta en el mercado internacional, pero sin despegar los pies de la tierra. La calidad de Tumbisca es “compacta”, una garantía de sabor.

Desde el Cupreata joven, con su fuerza tradicional, hasta los ensambles con Inaequidens y Espadín. La vinata cuentan con un reposado que descansa en barricas de roble, adquiriendo notas de madera y madurez.

Sin embargo, las joyas de la corona son los “avocados”, recetas heredadas de los abuelos que utilizan frutos de la región. La zarzamora aporta el dulzor de la serranía, pero es el mezcal de Sirian el que guarda el secreto medicinal de la Tierra Caliente. “El sirian es medicinal, la gente lo usaba para remedios con alcohol para la tos”, recuerda Mario, integrando esa sabiduría popular en cada botella.

Una empresa donde “hasta el perro ayuda”

Entrar al mundo de “Al Pie del Cerro Rocoso” es entrar a una dinámica familiar absoluta. Acompañado de su hija mayor, Mario sonríe al decir que en este proyecto participan todos: “desde los chiquillos hasta los perros y los caballos”. Es una labor colectiva que combina la mística del campo con estrategias modernas de comercialización.

Actualmente, este mezcal artesanal se puede encontrar en Morelia en puntos estratégicos como Plaza Fiesta Camelinas y en la calle Aristeo Mercado, cerca del Boulevard García León, además de su presencia activa en redes sociales.

Tumbisca, integrada ya en la “Ruta del Mezcal”, no solo ofrece una bebida; ofrece una experiencia de ecoturismo y aventura para quienes buscan reconectar con la raíz de Michoacán. Y ahí, bajo la sombra del cerro rocoso, Mario Rocha sigue alimentando el fuego de la vinata, asegurando que el legado de sus ancestros siga fluyendo, gota a gota.