Los barrios toman las calles; inicia el Carnaval de los Toritos de Petate en Charo

TEXTO Y FOTOS: Alfredo Soria/ACG
Charo comenzó a latir al ritmo de las bandas poco antes de las 4:30 de la tarde. Aunque el desfile estaba anunciado para las cuatro, fue media hora después cuando los primeros acordes rompieron la calma en las inmediaciones de la Capilla de San Pedro y San Pablo, punto de reunión de los tradicionales toritos de petate.

Ahí, entre risas, cohetes y el ir y venir de vecinos que se acomodaban en banquetas y azoteas, las comparsas ultimaban detalles. Los monumentales toritos comenzaron a cobrar vida.

Uno a uno salieron a recorrer las calles del municipio. Las bandas marcaban el paso; los danzantes abrían camino; los niños corrían detrás intentando tocar las figuras. El desfile avanzó entre calles estrechas donde el polvo se levantaba con cada zapateado, mientras los toritos giraban y se mecían al ritmo de la música.

El trayecto condujo hasta las inmediaciones de la Plaza Cuauhtemoc, donde las comparsas se presentaron de manera individual ante cientos de asistentes. Cada barrio mostró su creación con orgullo, en una competencia simbólica que es, más que rivalidad, reafirmación de identidad.

El arranque marcó oficialmente el inicio del Carnaval de Charo 2026, una festividad que se celebra del 14 al 17 de febrero y que tiene en los toritos de petate su símbolo más representativo. Detrás de cada estructura hay semanas —a veces meses— de trabajo artesanal y comunitario.

Por ahora, la música domina el ambiente. El sonido de la tambora se mezcla con el estruendo de los cohetes, los aplausos y el murmullo colectivo. Charo volvió a llenarse de color, tradición y movimiento.

Y mientras los toritos giran bajo el cielo de febrero, el municipio confirma que su carnaval no es solo fiesta: es memoria, identidad y herencia viva que cada año vuelve a recorrer sus calles.