Con exposición en el Poder Legislativo, Cooperativas michoacanas exigen reconocimiento legal

El patio central del Congreso del Estado se transformó en un escaparate de autogestión y resistencia con la realización de la “Primera Exposición y Comercialización de Productos de las Cooperativas del Estado”.

El evento, organizado por la Unión de Cooperativas de Michoacán “Lázaro Cárdenas del Río”, no solo buscó visibilizar el trabajo de cientos de familias, sino respaldar una reforma histórica a la Ley de Desarrollo Económico que busca, finalmente, sacar al sector social de la invisibilidad jurídica.

Actualmente, las cooperativas en Michoacán son clasificadas bajo el esquema de “microempresas”, una etiqueta que los productores consideran injusta. La iniciativa impulsada por la diputada Fabiola Alanís Sámano busca corregir esta omisión, integrando formalmente al cooperativismo en la legislación estatal para abrir la puerta a programas de apoyo, incentivos y créditos diferenciados que reconozcan su naturaleza colectiva.

Para José Guadalupe Bermúdez, presidente de la Unión Estatal de Cooperativas, la presencia de más de diversos colectivos de 52 municipios en el recinto legislativo es un acto de justicia elemental. Según explicó, la ley actual es “violatoria del artículo 25 constitucional”, pues solo reconoce los sectores público y privado, omitiendo al sector social.

“Nos quieren meter en programas para microempresarios, pero nosotros no somos eso. Un microempresario es una persona individual con un capital; una cooperativa es un grupo de una comunidad con fines que van más allá del dinero por el dinero. Es la economía que mueve lo que está allá donde pocos políticos llegan”, enfatizó Bermúdez, calificando al cooperativismo como la “economía de la vida”.

La exposición mostró la diversidad productiva de Michoacán, con representantes de municipios como Lázaro Cárdenas, Turicato, Zinapécuaro, Zitácuaro y Tarímbaro. Para Miguel Onofre, director de Biotura e integrante de la Unión, lo más relevante de este encuentro es demostrar a la sociedad que las cooperativas son empresas reales que generan empleos genuinos y arraigo en sus localidades.

Los tamales de birria de Don Frank provenientes de Zinapécuaro fueron de los más demandados.

“Somos gente que todos los días sale a trabajar de manera organizada. Estamos generando la economía que tanta falta le hace al estado”, señaló Onofre, destacando el papel fundamental de las mujeres organizadas en este movimiento.

Con esta reforma, se espera que la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) diseñe programas específicos que entiendan que una cooperativa no busca solo la ganancia, sino articular la vida comunitaria con el respeto a la naturaleza.

La cooperativa Tierra de Sauces de Tarímbaro presentes con diversos platillos y el traicional pulque.