Hay lugares que no solo alimentan el cuerpo, sino que guardan la memoria de miles de paisanos. Carnitas La Cabaña de Indaparapeo es uno de ellos. Lo que comenzó hace casi medio siglo como un pequeño sueño familiar a la orilla de la carretera federal —aquella ruta mítica que era el único lazo entre la capital michoacana y el centro del país— sigue siendo una parada obligada, ya sea para degustar el típico platillo michoacano o bien el pollo estilo carnitas que se ha convertido en el sello de este negocio.
Fundado por don Rubén González Sierra y doña Ana María Muñoz Martínez, este lugar -ubicado en las inmediaciones del punte peatonal que da la bienvenida a turistas y visitantes, ha pasado la estafeta a los hijos y sus esposas, quienes unidos mantiene vivo el legado de sus padres.


“Corre por el chanclazo”
Para conmemorar estas casi cinco décadas de éxito, la familia González Muñoz organiza la segunda edición de su carrera atlética conmemorativa, la cual se llevará a cabo el próximo 10 de mayo. Bajo el ingenioso y nostálgico lema “Corre por el chanclazo”, el evento busca fomentar la salud física y el deporte entre la juventud y las familias de la región.
“Queremos aportar nuestro granito de arena en la salud física de nuestra comunidad. La carrera nació en nuestro 45 aniversario y ahora retomamos con más fuerza para celebrar la vida y el esfuerzo de las madres”
Con una ruta de 8 kilómetros que combina asfalto y terracería, los corredores partirán desde las instalaciones de La Cabaña para alcanzar la comunidad de Los Naranjos, realizando un circuito que promete paisajes únicos y una meta llena de sabor.
Los hermanos González Muñoz esperan alcanzar los 150 participantes, quienes recibirán una playera conmemorativa y medalla, hidratación y morral, además de una deliciosa torta de carnitas al cruzar la meta para recuperar energías.
Al coincidir con el Día de las Madres, Carnitas La Cabaña ha preparado una jornada inolvidable. Los ganadores de las categorías varonil y femenil podrán llevarse a casa pantallas de televisión, mientras que los segundos y terceros lugares recibirán baterías de cocina y cafeteras, respectivamente.
Pero la fiesta no es solo para los atletas. Las mamás que asistan como espectadoras o a comer con su familia podrán participar en dinámicas especiales y concursos temáticos, incluyendo la divertida prueba del “chanclazo”, donde se pondrá a prueba la puntería y el carisma que caracteriza a las madres mexicanas.

Hoy, Benjamín, Felipe Rafael, Jesús, Rubén, Humberto y Vladimir (en representación de su padre, J. Luis) mantienen la unidad familiar que don Rubén y doña Ana María sembraron.











