Cocina del Oriente de Michoacán busca reconocimiento como patrimonio cultural

La cocina tradicional del Oriente de Michoacán inició una nueva ruta para obtener reconocimiento institucional y proyectar una identidad gastronómica que, de acuerdo con sus promotores, durante años ha permanecido a la sombra de otras expresiones culinarias de la entidad.

La propuesta fue presentada en el Congreso del Estado por representantes del Centro Interdisciplinario Nacional de Cultura Médico Agroalimentaria (CINCUMA), cocineras tradicionales y la diputada Emma Rivera Camacho, quien impulsa una iniciativa para reconocer la gastronomía de esta región como Patrimonio Cultural Inmaterial de Michoacán.

Al centro del proyecto se encuentra un trabajo de investigación que suma más de 14 años. Roberto Hernández González, coordinador general de CINCUMA, explicó que durante este periodo se han recuperado recetas, productos y conocimientos transmitidos entre generaciones, pero también se ha trabajado directamente con las personas que mantienen viva esta tradición.

“Tenemos bastante tiempo peleando porque reconozcan nuestra cocina. El Oriente es diferente a la cocina purépecha”, afirmó Hernández, al señalar que existen elementos suficientes para documentar una expresión gastronómica con características propias.

La investigación involucra a cocineras mazahuas, otomíes y mestizas, una diversidad que, explicó, refleja la composición cultural e histórica del Oriente michoacano. El trabajo incluye además un censo de cocineras tradicionales y productos de la región, así como proyectos para incorporar a estudiantes, jóvenes y niños en la preservación de estos conocimientos.

“Eso es lo que somos, eso es lo que refleja nuestra cultura, nuestro pueblo, nuestra historia y es lo que tenemos en la memoria”

El proyecto tiene una segunda aspiración. CINCUMA trabaja para reunir elementos que permitan promover a Zitácuaro como Ciudad Creativa de la Gastronomía ante la UNESCO, una ruta distinta al reconocimiento estatal que actualmente se impulsa desde el Congreso.

La diputada Emma Rivera destacó que la investigación ha permitido documentar conocimientos alrededor de preparaciones y productos como corundas, tamales y quelites, y consideró a la cocina una expresión de permanencia y resistencia cultural de los pueblos del Oriente.

La legisladora ya había anunciado públicamente el trabajo para buscar el reconocimiento de la cocina tradicional del Oriente como patrimonio cultural inmaterial del estado durante su segundo informe legislativo, presentado en Zitácuaro el pasado 26 de septiembre.

Durante la muestra gastronómica realizada en el Congreso participaron también Gabriela Rivera Soto, Gilberta Sámano Mondragón, Esmeralda Flores García, Omar Colín Jiménez, Leonardo de Jesús Arroyo, Francisco Javier Vega y Estrella Dalit Maya Rivera, como representantes del trabajo desarrollado alrededor de la cocina regional.

Para las cocineras y comunidades involucradas, el objetivo va más allá de colocar nuevos platillos en el mapa gastronómico: se trata de conseguir reconocimiento para los saberes, ingredientes y técnicas que han sobrevivido durante generaciones en las cocinas del Oriente michoacano.