“En salud no puede haber austeridad”. Con esa afirmación, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla defendió la inversión destinada a la atención de pacientes con cáncer en Michoacán, durante un encuentro en Palacio de Gobierno donde las cifras oficiales dieron paso a los testimonios de mujeres que han enfrentado la enfermedad y encontrado en los apoyos económicos una posibilidad para continuar sus tratamientos.
En el marco de Octubre Rosa, el Palacio de Gobierno abrió sus puertas a beneficiarias del programa para mujeres con cáncer de mama y cervicouterino invasor, en una jornada denominada “No estamos solas, la lucha continúa”.
Como parte de las actividades, desde el balcón de Palacio de Gobierno fue develado el lazo rosa, símbolo internacional de sensibilización sobre el cáncer de mama, que podrá observarse desde el corazón del Centro Histórico de Morelia.
La ceremonia reunió a pacientes, familiares, personal médico y autoridades estatales, pero fueron las experiencias de las beneficiarias las que dieron sentido al encuentro.
“Es la mejor inversión que hemos hecho”
El gobernador aseguró sentirse particularmente orgulloso de los recursos destinados a la atención oncológica, tanto por el apoyo directo a las familias como por la incorporación de tecnología especializada.
“Es uno de los programas de los cuales me siento más orgulloso en mi gobierno”, expresó, antes de sostener que los recursos destinados a niñas, niños y mujeres con cáncer no representan un gasto.
“Es la mejor inversión que hemos hecho. Aquí no se ha gastado un solo peso, se ha invertido todo y cada uno de los pesos”
Ramírez Bedolla recordó que su administración enfrentó la decisión de construir un nuevo edificio de oncología o priorizar la compra de equipo médico especializado. Según explicó, optaron por adquirir tecnología que permitiera mejorar y agilizar la atención de los pacientes.
Entre los equipos mencionó el acelerador lineal y el PET-CT, utilizados en el diagnóstico y tratamiento de distintos tipos de cáncer.
Fue entonces cuando insistió en que las restricciones presupuestales no deben traducirse en menores recursos para la atención médica.
“En Michoacán, cueste lo que cueste, no se puede ahorrar en salud. En salud no puede haber austeridad”, enfatizó.
El mandatario también destacó el apoyo económico mensual de cuatro mil pesos destinado a pacientes contemplados en los programas estatales, con el propósito de reducir el abandono de tratamientos por dificultades económicas.
Pero reconoció otra dimensión del programa: las propias pacientes se han convertido en promotoras de la detección y atención del cáncer, al compartir información con familiares, amistades y otras mujeres que enfrentan un diagnóstico.
“Ustedes, aunque no lo crean, son grandes promotoras de la atención del cáncer”, les dijo, al reconocer que sus experiencias ayudan a orientar a otras personas sobre dónde acudir y cómo recibir atención.
“También sufrí, también lloré”: Guadalupe Padilla
Uno de los momentos más emotivos ocurrió con el testimonio de María Guadalupe Padilla Valdés, sobreviviente de cáncer de mama, quien relató el proceso que enfrentó desde el diagnóstico hasta concluir una etapa de su tratamiento.
“Mi historia no pretende demostrar que soy fuerte todo el tiempo. También sufrí, también lloré”, expresó ante las asistentes.
Guadalupe contó que recibió ocho quimioterapias, 17 inmunoterapias y fue sometida a dos cirugías. Sin embargo, recordó que una de sus mayores preocupaciones no era únicamente la enfermedad, sino la angustia que observaba en su familia.
“Yo sufrí por el cáncer, pero más sufrí de ver a mi familia preocupada”, compartió. La incertidumbre económica también estuvo presente. Los gastos de transporte y las constantes visitas al hospital representaban una carga adicional para su familia.
También dedicó palabras a su hermana Rosa, quien permanecía hasta nueve horas esperando mientras recibía quimioterapia.
Su testimonio puso sobre la mesa una realidad que suele quedar fuera de las estadísticas: el cáncer también transforma la vida de quienes acompañan y cuidan a los pacientes.
Más de 256 millones de pesos destinados al programa
La secretaria del Bienestar, Andrea Serna Hernández, informó que desde la creación del programa, en 2023, se han realizado más de 3 mil 300 trámites de incorporación y se han destinado más de 256 millones de pesos a este esquema de acompañamiento.
La funcionaria sostuvo que el acompañamiento institucional debe ir más allá de la entrega de recursos económicos, pues también implica escuchar a las pacientes, atender sus necesidades y reconocer el impacto emocional de la enfermedad.
Detectar a tiempo y evitar el abandono del tratamiento
El secretario de Salud, Elías Ibarra Torres, explicó que la estrategia estatal surgió tras identificar tres dificultades principales en la atención del cáncer: los diagnósticos tardíos, el abandono de tratamientos y la necesidad de contar con mayor tecnología médica.
“La primera es que se detectaba tarde. El éxito del tratamiento es detectarse a tiempo”, señaló.
El funcionario recordó que Michoacán cuenta con unidades móviles de mastografía para acercar estudios de detección a comunidades y municipios, además de servicios especializados para diagnóstico y atención oncológica.
Ibarra Torres también compartió su experiencia como familiar de pacientes con cáncer y destacó que el impacto de la enfermedad no se limita a quien recibe el diagnóstico.














