El esfuerzo, la disciplina y la dedicación de Alondra Campos Alcaraz, estudiante de segundo grado del Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo, fueron reconocidos por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) al recibir el Premio Padre de la Patria 2026, por haber alcanzado el promedio más alto de su grado escolar.
Alondra recibió la distinción de manos de la rectora Yarabí Ávila González, en una ceremonia que reunió a 441 estudiantes de excelencia académica de las distintas escuelas y facultades de la máxima casa de estudios de Michoacán.
La joven estuvo acompañada por su madre, Sandra Hécuba Alcaraz, y su hermana Sandra, quienes compartieron la emoción de verla recibir uno de los reconocimientos académicos más importantes de la institución.
“Como mamá estoy muy orgullosa y feliz de que la Universidad reconozca el esfuerzo de los jóvenes; Alondra siempre ha sido una alumna muy dedicada”, expresó Sandra Hécuba, también es egresada de la Universidad Michoacana.

Para su familia, el reconocimiento representa el resultado de la constancia y el compromiso que Alondra ha demostrado durante su formación académica.
Durante la ceremonia, la rectora Yarabí Ávila destacó que detrás de cada promedio sobresaliente existen horas de estudio, sacrificios y una firme voluntad de superación.
Recordó que el Premio Padre de la Patria, instituido en mayo de 1991, distingue a quienes obtienen el promedio más alto de cada grado en las escuelas y facultades de la Universidad Michoacana.
La rectora exhortó a las y los galardonados a utilizar sus conocimientos en beneficio de la sociedad, particularmente de las comunidades que enfrentan mayores necesidades.
“Pongan su talento al servicio de Michoacán, de las necesidades, de la pobreza, de la marginación y del rezago educativo, para resolver asimetrías”

“Les pido ser mejores personas antes que mejores profesionistas, porque el título acredita lo que saben y la conducta acredita lo que son”
Asimismo, señaló que la excelencia académica debe acompañarse de responsabilidad social, honestidad y compromiso con el bienestar colectivo.
Entre los 441 estudiantes reconocidos, la historia de Alondra Campos Alcaraz refleja el esfuerzo cotidiano de las nuevas generaciones que encuentran en la educación una oportunidad para construir su futuro.
Para su madre, quien también se formó en las aulas nicolaitas, acompañarla en este momento tuvo un significado especial: compartir el orgullo de pertenecer a la misma institución y ver reconocido el trabajo de su hija.


La ceremonia concluyó con un llamado a que los estudiantes mantengan su dedicación académica y pongan sus capacidades al servicio de Michoacán.

















