Lleno de esperanza pero a la vez con sentimiento de traición, César Sandoval Huerta continúa exigiendo el pago de los 38 mil pesos que el Programa Bracero quedó a deber a sus padres en la década de los 40 y, que habían ganado con arduas jornadas de trabajo en los Estados Unidos de América.
Han pasado cincuenta años de lucha desde que César ha estado a la espera de recibir los fondos luego de que en 1971 su papá pereciera así como hace cuatro años su madre partió de este mundo.
La lucha de su padre, que pasó a ser de su madre, y ahora es de su hijo, Sandoval Huerta, permanece en espera luego de que en el 2003 le otorgaron un folio para pasar a cobrar mensualmente la cantidad de 4 mil pesos hasta completar el finiquito, hecho que no sucedió.
‘’Nos dicen que nos van a pagar pero son puras mentiras’’, señaló César, luego de agregar que solo a unos ex braceros les han pagado los 4 mil pesos al mes, sin embargo, no todos han sido beneficiados, ‘’no nos han respondido’’. Hay exclusión, recalcó.
Así pues, con el objetivo de entablar una conversación con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien asistiría a la capital michoacana, con motivo de los festejos del Natalicio de Morelos, familias de ex braceros realizaron una movilización desde Plaza Morelos hasta Palacio de Gobierno.
La reunión estuvo encabezada por Ventura Gutiérrez Méndez, líder del movimiento Bracero Proa, quien mencionó que la concentración se realizó con el fin de hacer escuchar la voz de todos los ex braceros.
Hoy aquí , dijo, ‘’vienen con la idea de que se les va a pagar, no se trata de eso, se trata de que el mensaje llegue a oídos de López Obrador, esté donde esté’’, enfatizó.
En ese sentido, dio a conocer que el Presidente de México es consciente de la demanda de los solicitantes, pues en noviembre de 2017, el líder del movimiento y Andrés Manuel López Obrador presenciaron un encuentro en la ciudad de Puruándiro, Michoacán, donde pintaron una manta, que decía ‘’Unidos Haremos Historia’’.
Programa Bracero surgió derivado de la Segunda Guerra Mundial, pues el Gobierno de Estados Unidos requirió mano de obra mexicana para trabajar el suelo agrícola y obreros para los ferrocarriles. Durante la estancia en el país vecino, los braceros estuvieron legalmente documentados. Mientras trabajaban recibían únicamente una parte de su salario, el resto había sido solicitado por el Gobierno de México como un fondo de ahorro, sin embargo, desde 1942 hasta la actualidad, no han recibido el pago total de ese sueldo.














