El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, aclaró que el incidente registrado este fin de semana en las obras del teleférico de Morelia —donde la caída de una línea afectó a las colonias Gertrudis Bocanegra, Primo Tapia Poniente y Jacarandas— no correspondió al cable transportador del sistema, sino a una línea secundaria de telecomunicaciones y fibra óptica que se encontraba en proceso de instalación.
Durante su conferencia de prensa, el mandatario estatal explicó que el percance fue provocado por los fuertes vientos y la intensidad de una tormenta repentina registrada en la capital. Detalló que el cable definitivo que sostendrá las cabinas del teleférico es una estructura de alta robustez que aún no ha sido colocada en la zona.
“No es un cable que estuviera ya instalado; ocurrió durante la obra, durante la instalación del cable secundario de telecomunicaciones”

Ramírez Bedolla defendió la seguridad del proyecto al señalar que este tipo de sistemas de transporte operan de manera regular a nivel internacional bajo condiciones climáticas extremas, como tormentas eléctricas y de nieve.
El desglose de los datos oficiales y las medidas adoptadas tras el incidente incluye los siguientes puntos:
El Gobierno del Estado confirmó que ya se encuentra en proceso de cobertura y reparación de los daños materiales generados en las viviendas y vialidades de las colonias afectadas. Además, la Secretaría de Movilidad mantiene mesas de trabajo con la empresa constructora y la Coordinación Estatal de Protección Civil para reforzar los esquemas de seguridad durante los trabajos de tendido.
El proyecto del teleférico de Morelia reportó recientemente un avance global del 70 por ciento en su infraestructura física, concentrando actualmente sus labores en el tendido de líneas y el montaje de estaciones intermedias.












