Carlos Torres Piña por una reingeniería profunda en la Fiscalía de Michoacán

La intención de reformar la Ley Orgánica de la FGE, además de los diagnósticos y reuniones internas, muestra la necesidad de modernizar los procedimientos y mejorar la eficiencia de una institución con deficiencias estructurales y poca confianza ciudadana

A un mes de su designación como titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, Carlos Torres Piña ha enfocado sus esfuerzos en un diagnóstico interno y en un acercamiento directo con la ciudadanía.

Como parte de las primeras acciones concretas y atendiendo inquietudes de los diferentes sectores sociales, Torres Piña ha implementado una serie de circulares internas como la prohibición de retenes en las carreteras del estado sin el acompañamiento de fuerzas federales (Marina, SEDENA o Guardia Nacional).

Además de la obligatoriedad de que todos los vehículos oficiales estén balizados y con placas, a excepción de aquellos que por sus características requieran discreción. Y la prohibición de recibir “apoyos” económicos para agilizar investigaciones o trámites.

La implementación de estas circulares para prohibir retenes ilegales, el uso de vehículos sin identificar y la solicitud de “apoyos” económicos evidencia que estas prácticas son o han sido recurrentes, lo que sin duda deteriora la confianza en la institución. De ahí que el fiscal busca revertir esta percepción con medidas de transparencia y rendición de cuentas.

Durante su primer mes, Torres Piña se ha reunido con sectores empresariales, académicos, sociales, así como con colectivos de búsqueda y feministas. Este diálogo, afirma, es crucial para escuchar la opinión de la ciudadanía y corregir las deficiencias del sistema de procuración de justicia.

Durante este tiempo, también, el fiscal ha realizado una serie de recorridos y reuniones con el personal de la institución y diversos sectores de la sociedad, con el objetivo de identificar las principales necesidades y prioridades de la dependencia.

En sus primeras semanas, el fiscal ha priorizado la revisión de las condiciones laborales del personal. Según sus propias declaraciones, una de las principales problemáticas es el bajo salario de los ministerios públicos en Michoacán, quienes se encuentran entre los peor pagados del país. Ante esta disparidad, Torres Piña ha señalado la importancia de elaborar una propuesta presupuestal sólida para 2026 que permita dignificar los sueldos del personal.

Además de la revisión salarial, el fiscal ha iniciado un proceso de reestructura interna. Ha manifestado la intención de presentar una propuesta de reforma a la Ley Orgánica de la FGE en la tercera semana de septiembre.

Esta iniciativa busca modernizar y ajustar la normativa para mejorar los procedimientos y la eficiencia de la institución. En este sentido, también ha destacado la existencia de personal con gran capacidad y profesionalismo, pero reconoció la necesidad de fortalecer ciertas áreas para ofrecer una respuesta más oportuna a la ciudadanía.

En un encuentro con más de 80 medios de comunicación de Michoacán, Torres Piña subrayó la importancia de la coordinación interinstitucional, trabajando de cerca con los tres órdenes de gobierno y las diferentes dependencias de seguridad.

El fiscal dejó claro que su prioridad es sanear la institución desde adentro y generar confianza hacia afuera, con un enfoque en la transparencia y en el servicio a la ciudadanía.