Tras la reestructuración en la cúpula nacional de Morena durante su Octavo Congreso Nacional, donde Ariadna Montiel Reyes asumió la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, se sumó de manera contundente a la política de “blindaje” contra candidaturas vinculadas a la corrupción o la delincuencia.
En rueda de prensa, el mandatario estatal validó la postura de la nueva dirigencia nacional, subrayando que para los comicios de 2027 no bastará con ganar una encuesta si el perfil cuenta con antecedentes cuestionables.


“Ariadna es una mujer de decisiones firmes. Todos estamos de su lado: no porque alguien sea muy conocido por sus ‘mañas’, por corrupción o delincuencia, significa que vaya a ser candidato”, aseveró Ramírez Bedolla.
El titular del Ejecutivo recordó que en Michoacán ya se han tomado medidas preventivas, mencionando su reciente veto a la iniciativa del Congreso local que pretendía eliminar el requisito de la carta de antecedentes no penales para aspirantes a cargos públicos. “Debemos endurecer aún más los filtros”, puntualizó.
Como ejemplo de las “lagunas” que el partido busca erradicar, el gobernador citó el caso de Silvano Aureoles en un anterior proceso electoral. Criticó que, pese a estar inhabilitado por la Contraloría estatal al omitir su declaración patrimonial final, el Tribunal Electoral Federal le permitiera competir.
“¿Cómo es posible que personas inhabilitadas por faltas administrativas de corrupción puedan ser candidatos? Es como si tuvieras una orden de aprehensión y te dejaran participar”
Alfredo Ramírez Bedolla destacó la dupla conformada por Ariadna Montiel en la presidencia y la ratificación de Citlali Hernández en la Comisión de Elecciones. De Montiel, resaltó su “capacidad excepcional” y sensibilidad social tras ocho años al frente de los programas de bienestar, recordando el apoyo brindado a Michoacán tras el sismo en la zona de Coahuayana.
Sobre Hernández, subrayó su lealtad a los principios del movimiento desde su fundación en 2015, lo que otorga certidumbre a la militancia de cara a los retos electorales que vienen.
Con este respaldo, Michoacán se alinea a la consigna nacional de Morena: priorizar trayectorias impecables sobre la popularidad mediática, buscando cerrar el paso a personajes que pretendan utilizar al partido como plataforma de impunidad.










