Con una expectativa de afluencia superior a los 5 mil visitantes y una organización que involucra a más de 150 actores en escena, el municipio de Charo presentó formalmente el programa de su tradicional Semana Santa 2026.
Esta celebración, que se ha consolidado como un referente de fe y cultura en Michoacán, promete no solo una profunda experiencia espiritual, sino también una importante derrama económica para las familias locales.

En una rueda de prensa celebrada en la Secretaría de Turismo de Michoacán, el presidente municipal de Charo, Gabriel Molinero Villaseñor, junto a Rubén Hernández, representante del Grupo Semana Santa Charo, y el joven Osvaldo Orozco Caravantes —quien tendrá la encomienda de representar a Jesús de Nazareth este año—, detallaron los pormenores de las actividades que transformarán las calles y el atrio parroquial en escenarios bíblicos.
Las representaciones iniciarán el Domingo de Ramos, 29 de marzo, con la solemne bendición de las palmas en la capilla de San Pedro y San Pablo, seguida de la procesión por la estación mayor.
El Jueves Santo, tras la misa del Lavatorio de pies, darán inicio los pasajes del complot farisaico, la Última Cena y el prendimiento de Jesús en el atrio parroquial.
El Viernes Santo será el día central, donde los 150 participantes, tras meses de preparación física y espiritual, darán vida al Vía Crucis Viviente. “La entrega de nuestros actores es lo que hace que Charo sea un destino especial en estas fechas; la gente viene a vivir la pasión con nosotros”, destacó Rubén Hernández.
Para garantizar la comodidad de los turistas, el alcalde Gabriel Molinero informó que se han habilitado zonas estratégicas de estacionamiento en las inmediaciones de las prepas Hidalgo y Morelos, así como en el área de bodegas. “Estamos listos en materia de seguridad y organización para que los visitantes puedan disfrutar con tranquilidad”, aseguró.
Asimismo, se ha coordinado un operativo con comerciantes locales y foráneos para ofrecer lo mejor de la rica gastronomía de Charo, permitiendo que tras las solemnes ceremonias, los asistentes puedan degustar los platillos típicos de la región.












