Claroscuros en la visita de Claudia Sheinbaum a Michoacán

La precandidata de la coalición Seguimos Haciendo Historia encabezó reuniones y mítines “de calentamiento” a la campaña que desarrollará del 1 de marzo al 29 de mayo próximos

Arropada por militantes y simpatizantes de la 4T, de Lázaro Cárdenas, Tlalpujahua, Tzitzio, Puruándiro, Huancadareo, Tarímbaro, Álvaro Obregón, Indaparapeo, Queréndaro, Zinapécuaro y, desde luego Morelia, la precandidata a la presidencia por la coalición Morena-PT-PVEM, Claudia estuvo otra vez más en Michoacán, donde encabezó reuniones y mítines “de calentamiento” a la campaña que habrá de desarrollar del 1 de marzo al 29 de mayo próximos.

No faltaron las quejas de las y los asistentes al mitin de apoyo a Sheinbaum en Ciudad Hidalgo, los adultos mayores fueron encerrados en el corazón de la plaza, no pocos se quejaron de los inclementes rayos del sol y la falta de atención de los organizadores; tenían sed y se sentían encerrados, el Partido del Trabajo solo les repartió algunas gorras y banderitas con el emblema del partido “para echarle porras a Cheinbau”, dijo un abuelito local.

Los encargados de la logística decidieron colocar vallas protectoras y para trazar el acceso de la virtual candidata de las izquierdas al templete, dejando a las y los suspirantes a candidaturas, con las ganas de tomarse la “selfi” y conseguir la bendición de la virtual candidata.

Entre los que estaban Pendientes de la llegada de Sheinbaum Pardo pudimos a ver a Osvaldo Ruiz, aspirante a la alcaldía moreliana por Morena, Diana Caballero, coordinadora de los comités del Partido Verde en Queréndaro, a Pedro Varela, quien busca la candidatura al ayuntamiento de Queréndaro, Alejandro Yeverino, empresario migrante y miembro del Instituto de Mexicanos en el Exterior, de la SRE; así como Efrén Domínguez, entusiasta seguidor de Sheinbaum y la 4T. Asistieron los diputados locales de Morena, Julieta García, Víctor Hugo Zurita y Fidel Calderón.

La prensa no escapó del apetito controlador por parte de los organizadores, los representantes de los medios que daban cobertura al mitin fueron encerrados en “la jaula de la ignominia”, espacio de 4 por 6 metros. Apenas llegar a la plaza Hidalgo, sede del evento, nos condujeron por el mismo camino que recorrió la precandidata de la coalición Seguimos Haciendo Historia, solo que a medio camino nos hicieron entrar al lugar asignado a la prensa, a unos 30 metros o más del escenario, “la intención es impedir preguntas incomodas a la corcholata”, especuló un reportero.

La participación de los integrantes del presídium se limitó a los virtuales candidatos, solamente Celeste Ascencio y su compañero de fórmula al Senado, Raúl Morón Orozco, tuvieron oportunidad de dirigir un mensaje a la militancia y simpatizantes de los partidos que integran la coalición de izquierda.