En un acto que trascendió el protocolo legislativo para convertirse en un espacio de profunda conciencia social, la 76 Legislatura del Congreso del Estado de Michoacán entregó un reconocimiento formal a la labor de la Clínica de Disrafismo Espinal del Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos”. Este modelo, pionero en la salud pública nacional y liderado por el Dr. Agustín Calderón Pérez, fue celebrado por su capacidad de devolver la dignidad y la esperanza a familias michoacanas en situaciones de vulnerabilidad.
La esencia de esta clínica radica en su operatividad multidisciplinaria. Actualmente, el programa brinda atención integral y gratuita a más de 80 niñas, niños y adolescentes que padecen condiciones como la espina bífida. Lo que anteriormente implicaba hasta cinco viajes distintos por mes para consultas con diversos especialistas, hoy se ha consolidado en una atención integral en un solo día.
Este cambio de paradigma no solo es médico, sino profundamente económico y social. La diputada Belinda Iturbide Díaz, anfitriona del evento, subrayó que la mayoría de estos pacientes provienen de comunidades rurales con escasos recursos, cuyo sustento suele depender de la cosecha anual. Al concentrar las consultas de neurología, urología, nutrición, psicología y otras especialidades en una sola jornada, el modelo reduce drásticamente los costos de traslado y el desgaste físico para familias que, en ocasiones, viajan más de seis horas para recibir atención.
“Los pacientes cambiaban”
Durante su intervención, el Dr. Agustín Calderón Pérez compartió una visión técnica pero cargada de empatía sobre cómo este esquema de trabajo ha modificado la realidad clínica de los menores.

“Vimos que funcionó porque los pacientes cambiaban: ya no olían a pipí, caminaban mejor, estaban mejor nutridos… les cambiaba el semblante”, relató el especialista.
Las cifras respaldan esta transformación: bajo este protocolo, el 70% de los pacientes ha dejado de utilizar pañal y un 57% ha logrado una mayor movilidad. Sin embargo, el doctor fue enfático al señalar que, aunque cuentan con un registro de casi 400 casos detectados en la última década, solo 90 se encuentran plenamente protocolizados, lo que representa un reto institucional para localizar y atraer a aquellos que aún permanecen en el abandono médico.
Hacia la institucionalización del modelo
El reconocimiento no se limitó a la entrega de pergaminos. Ante la presencia del presidete de la Mesa Directiva del Congreso, Baltazar Gaona, además de autoridades como el secretario de Salud, Elías Ibarra Torres, y directivos del IMSS-Bienestar, se anunció una ruta legislativa para blindar este proyecto.

La diputada Belinda Iturbide Díaz informó que presentará una reforma a la Ley de Salud del Estado para que este modelo sea permanente, obligatorio y replicable en otras instituciones, garantizando que el derecho a la salud de calidad no dependa de la voluntad de una administración en turno.
El evento concluyó con un llamado del Dr. Calderón a fortalecer el núcleo familiar. A través del testimonio de casos críticos, recordó que la medicina más avanzada es insuficiente si no existe un entorno familiar sólido y amoroso.



El compromiso del Congreso y las autoridades de salud queda ahora sellado en la promesa de expandir esta “clínica de esperanza” para que ningún niño en Michoacán, sin importar su condición económica o distancia geográfica, se quede atrás en su lucha por una vida plena.










