De recibir obras inconclusas en algunos de los principales accesos a Morelia, como los distribuidores de salida a Salamanca y Mil Cumbres, el Gobierno de Michoacán pasó a una nueva etapa de infraestructura que contempla la configuración del segundo anillo periférico y nuevos sistemas de transporte para la zona metropolitana.
Durante la conferencia de prensa en Casa Michoacán, el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Rogelio Zarazúa, presentó un balance de las intervenciones realizadas durante la administración de Alfredo Ramírez Bedolla en Morelia, Tarímbaro, Álvaro Obregón y Charo.


Uno de los principales proyectos es el segundo anillo periférico de Morelia, del cual actualmente se encuentran en construcción 51 kilómetros. La estrategia se complementa con el mantenimiento del periférico actual, la conexión hacia Villas del Pedregal, el nuevo libramiento sur y las intervenciones en Ramal Camelinas.
Rogelio Zarazúa recordó que al inicio de la administración estatal quedaron pendientes obras como los distribuidores de salida a Salamanca y Mil Cumbres, proyectos que tuvieron que ser concluidos y financiados durante el actual gobierno. A éstos se sumaron posteriormente intervenciones en Villas del Pedregal, Mercado de Abastos, salida a Pátzcuaro y Policía y Tránsito.


En este último punto, donde el paso del tren llegaba a detener la circulación de alrededor de 4 mil 700 vehículos, el estado destinó más de 370 millones de pesos para construir un puente de casi medio kilómetro y ampliar la capacidad vial a ocho carriles, además de intervenir los espacios ubicados debajo de la estructura.
La estrategia de movilidad incorpora además al Morebús y al teleférico, proyectos que, de acuerdo con el Gobierno estatal, forman parte de una planeación metropolitana y no de intervenciones aisladas.

En el caso del Morebús, la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, María Elena Huerta, reportó un avance general del 20 por ciento en los casi 16 kilómetros contemplados entre el Obelisco a Lázaro Cárdenas y la zona de La Maestranza. Hasta ahora se registran cerca de siete kilómetros de excavaciones y 3.1 kilómetros de concreto hidráulico colocado en ambos sentidos.
Las obras incluyen también la sustitución de infraestructura hidráulica y pluvial que, según la dependencia, acumulaba décadas sin mantenimiento, con la construcción de nuevos registros, bocas de tormenta, rehabilitación de alcantarillas y desazolve de tuberías.













