Déficit de especialistas y citas rezagadas: El reto del IMSS para que la infraestructura no sea “letra muerta” en el Plan Michoacán

Ante los cuestionamientos sobre el prolongado tiempo de espera para citas de especialidad y la recurrente saturación en las áreas de Urgencias, el titular del IMSS en Michoacán, José Miguel Ángel Van Dick Puga, reconoció que el sistema arrastra un déficit histórico que hace “injusta” la espera de hasta ocho meses para una revisión cardiológica.

Durante un encuentro con medios de comunicación, el funcionario admitió que la consolidación del Plan Michoacán no solo depende de ladrillos y equipo nuevo, sino de una agresiva estrategia para contratar especialistas y reeducar a la población sobre el uso de los servicios hospitalarios.

Van Dick Puga explicó que la saturación en Urgencias es un fenómeno multicausal donde converge la falta de personal con una carencia de “cultura de la urgencia” por parte de los derechohabientes. Detalló que, aunque las Unidades de Medicina Familiar cuentan con atención médica continua, muchos pacientes optan por saturar los hospitales regionales con padecimientos que no representan una emergencia real.

Para mitigar esta presión, el Instituto proyecta convertir los servicios de atención continua en áreas de urgencias más completas y funcionales, a la par de un ambicioso esquema de contratación para cubrir vacantes en todas las áreas de especialidades.

Por su parte, el jefe de Prestaciones Médicas, Juan Gabriel Paredes, enfatizó que el objetivo institucional es alcanzar los estándares internacionales de una cama por cada mil derechohabientes, meta que se cumplirá con la puesta en marcha del hospital de Villas del Pedregal.

El galeno subrayó que la norma técnica dicta que una cita de consulta externa o una cirugía programada no debe exceder los 20 días de espera, un indicador que actualmente se ve rebasado, pero que buscan regularizar priorizando los padecimientos de alta demanda como urología, traumatología y oncología.

Para asegurar que la nueva infraestructura cuente con “manos que la operen”, el Plan Michoacán contempla una expansión masiva de la plantilla laboral vinculada a la creación de nuevos servicios. De acuerdo con el diagnóstico situacional, el estado pasará de 35 a 63 quirófanos y de un solo banco de sangre a tres centros regionales. El crecimiento más drástico se observará en las Unidades de Cuidados Intensivos, que escalarán de ocho a 29 camas, y en las estaciones de hemodiálisis, que sumarán 166 sillones de atención para pacientes con insuficiencia renal.

Finalmente, las autoridades de salud hicieron un llamado al gremio médico, señalando que las plazas están abiertas y las vacantes autorizadas por la Federación.

Juan Gabriel Paredes destacó que, a diferencia de administraciones pasadas, hoy se ha incrementado la oferta para médicos residentes con el fin de que los especialistas formados en Michoacán decidan permanecer en la entidad. La apuesta institucional es que el incremento en infraestructura, que incluye el salto de uno a tres resonadores magnéticos y la creación de servicios de medicina nuclear, vaya acompañado de un capital humano sólido que elimine de manera definitiva el rezago en la atención.