Desde Paracho, la senadora Reyna Celeste Ascencio se posiciona como una voz con raíces, trayectoria y respaldo del pueblo para conducir el rumbo de Michoacán en la siguiente etapa de la transformación

En el corazón de la Meseta Purépecha, la senadora Reyna Celeste Ascencio Ortega encabezó este 21 de marzo un encuentro en su Casa Enlace en Paracho, donde, junto al pueblo, se llevó a cabo la recepción del equinoccio de primavera como un acto de comunidad, identidad y esperanza.

La jornada inició con una Ceremonia de Apertura Cultural y Ancestral, seguida de la participación del ballet Janikua Tzitziki y de la Academia de Artes y Oficios Purépechas, en un espacio que enalteció la riqueza cultural y la fuerza viva de los pueblos originarios.

Más allá del presídium, donde estuvieron presentes el presidente municipal de Paracho, Salvador Martínez Gutiérrez; la secretaria general de Morena en Michoacán, Janeth Márquez Capiz; el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora González; y la diputada Miroslava Shember, el verdadero protagonismo fue del pueblo: mujeres, hombres, juventudes y familias que se dieron cita para encontrarse, escucharse y seguir construyendo comunidad.

Durante su mensaje, la senadora recordó sus orígenes en Paracho, donde comenzó un camino de lucha desde muy joven, organizando, caminando el territorio y construyendo conciencia.

“Fue aquí donde aprendí el valor del compromiso con el pueblo. Aquí empezamos siendo muy pocos, pero con la convicción de que México podía cambiar”, expresó.

Ascencio Ortega hizo un recuento de su trayectoria dentro del movimiento de transformación, desde su participación juvenil hasta su labor como diputada federal y ahora como senadora, destacando la aprobación de reformas fundamentales como la austeridad republicana, los programas de bienestar a rango constitucional, el reconocimiento de los pueblos originarios como sujetos de derecho, así como avances recientes en materia de igualdad sustantiva, seguridad y reforma al Poder Judicial.

Asimismo, reconoció el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum y la implementación del Plan Michoacán como una estrategia integral para atender las causas estructurales de los principales retos del estado.

“Hoy seguimos legislando y trabajando todos los días por el bienestar del pueblo, pero también recorriendo el estado, escuchando de frente y construyendo desde el territorio”, afirmó.

Con más de una década de trabajo constante en Michoacán, la senadora subrayó que, si bien existen grandes desafíos, también hay un pueblo fuerte, digno y organizado que nunca se ha dejado amedrentar.

El encuentro no solo fue una celebración del equinoccio, sino un espacio para reafirmar que el camino de la transformación se construye en comunidad, con identidad y con profundo amor por Michoacán.

“Hoy, desde aquí, el corazón de la Meseta Purépecha, se siente con claridad que la transformación tiene rostro de mujer, de raíces purépechas. El mensaje es claro: la esperanza sigue viva y la transformación en Michoacán seguirá fuerte, porque Michoacán puede y merece más”, concluyó.