En un encuentro directo con habitantes, productores y comerciantes de este municipio y la región, Carlos Torres Piña, aspirante a la coordinación estatal de defensa de la transformación y la soberanía, afirmó categóricamente que el desarrollo de Michoacán debe construirse desde el territorio y no desde la comodidad de los escritorios.

Esta demarcación del Bajío michoacano cobra una relevancia estratégica para el político, quien conserva una gran fortaleza en su estructura en esta zona gracias al respaldo de diversos liderazgos en varios municipios, incluida esta cabecera distrital.

Durante una jornada que incluyó una asamblea informativa y una rueda de prensa, el político subrayó la profunda vocación agrícola, ganadera y comercial de Puruándiro, cuyos sectores representan el motor económico y la identidad viva del Bajío michoacano.
Torres Piña sostuvo con firmeza que su única y verdadera alianza es con el pueblo, desmarcándose de los acuerdos tradicionales entre cúpulas o élites políticas.
Explicó que la encomienda actual que encabeza consiste en recorrer cada rincón del estado para escuchar de primera mano las necesidades específicas de las localidades, argumentando que las decisiones públicas deben responder a la realidad de las comunidades que históricamente fueron relegadas del desarrollo y de la toma de decisiones.
Al hacer un llamado enérgico a cerrar filas, el aspirante advirtió que la recuperación de la inversión social y el rescate del campo logrados por la transformación no pueden sostenerse únicamente desde las instituciones.
En su mensaje, enfatizó que el avance y la soberanía nacional frente al viejo modelo de privilegios dependen estrictamente de un pueblo organizado, consciente e informado.
Finalmente, concluyó que la fuerza del movimiento radica en las mujeres, los jóvenes y los trabajadores que diariamente sacan adelante a sus familias, refrendando su compromiso de construir el futuro de Michoacán de la mano de quienes verdaderamente mueven la economía del territorio.












