Con una inversión histórica de 300 millones de pesos, Fonatur intervendrá la infraestructura de las Ruinas de San Juan Parangaricutiro y las cuatro islas del lago de Pátzcuaro —Janitzio, Tecuena, Yunuén y La Pacanda— para consolidar el turismo comunitario en Michoacán.
El plan, ejecutado bajo el consenso de los pueblos originarios y con recursos del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), contempla la construcción de pasarelas elevadas, la restauración del antiguo templo de San Juan Bautista, la renovación integral de los muelles de la zona lacustre y la dignificación de espacios para cocineras tradicionales.

Se trata de un esfuerzo coordinado por dignificar los espacios emblemáticos de Michoacán y consolidar un modelo donde el desarrollo económico beneficie de manera directa a los pueblos originarios como parte de las acciones del Plan de Justicia para el Pueblo Purépecha y el Plan para la Seguridad y la Justicia en Michoacán, informó Sebastián Ramírez Mendoza, director de Fonatur en conferencia de prensa acompañado del gobernador Alfredo Ramíurez Bedolla y la secretaria de Turismo Josefina Rodríguez Zamora.
Una de las joyas de este proyecto es la intervención integral en el entorno de las Ruinas de San Juan Parangaricutiro, un sitio de relevancia mundial que finalmente contará con una infraestructura a la altura de su valor histórico.
En este espacio se remodelará la capilla de las procesiones, se instalarán miradores y se creará un Jardín Botánico para salvaguardar la biodiversidad regional. Para potenciar la economía local, se edificará un pabellón destinado a dignificar las cocinas de humo de las cocineras tradicionales, acompañado de un centro gastronómico y artesanal, un foro abierto, caballerizas y un centro interpretativo que narrará desde la crónica geológica del volcán hasta el legado pictórico y el éxodo de las comunidades en los años cuarenta.
De manera medular, en coadyuvancia con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, se ejecutará una obra de restauración estructural en el antiguo templo de San Juan Bautista para asegurar su estabilidad a largo plazo.
La zona lacustre de Pátzcuaro también experimentará una profunda renovación arquitectónica y social, destacando las obras en la isla de Janitzio. Para mitigar el riesgo de colapso, se reforzará el muro ubicado sobre el cementerio y se mejorará el andador superior.
No obstante, la intervención más significativa en este punto es el diseño de una pasarela panorámica sobre el panteón, una obra de ingeniería social que resolverá el histórico conflicto de espacio durante la Noche de Muertos, permitiendo que los turistas recorran el área y admiren la velación de manera respetuosa sin invadir el espacio sagrado donde los habitantes rinden tributo a sus difuntos.
A la par de este proyecto, se rehabilitarán de forma integral los muelles de Janitzio, Tecuena, Yunuén y La Pacanda, optimizando tanto la recepción de viajeros como la movilidad cotidiana de los isleños.
Además, se anunció que Michoacán será el primer lugar del país en instalar señalética de información turística inteligente en toda la región para atraer a los visitantes y turistas. Este sistema digitalizado, con los mismos estándares de vanguardia que operan en las principales capitales europeas como Barcelona, Madrid o Roma, se implementará inicialmente en Pátzcuaro y se complementará con un robusto programa de señalización carretera regional en los accesos a localidades clave como Angahuan, Zacán, Nuevo San Juan y Caltzonztzin.
Las autoridades destacaron que el éxito de este plan radica en un proceso de concertación social que ha tomado más de seis meses de asambleas de la mano del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, cumpliendo con la premisa de gobernar junto a la gente. Para consolidar el mediano y largo plazo de esta cadena de valor, las dependencias iniciaron la entrega de equipamiento turístico a ochenta y cuatro proyectos locales repartidos en veintidós municipios.
Con apoyos que oscilan entre los seiscientos mil y el millón de pesos por proyecto, cincuenta y seis experiencias comunitarias y veintiocho cocineras tradicionales recibirán insumos que van desde kayaks y bicicletas hasta equipamiento industrial para cocinas de humo, asegurando así que la derrama económica se quede en las manos de quienes resguardan la cultura, la historia y el alma de Michoacán.












