Muchachos, ¿saben realmente qué está pasando en su Universidad?
Desde hace varios días, los medios de comunicación y las redes sociales están llenos de publicaciones sobre el conflicto en la Universidad Michoacana. Unos dicen que hay que defender la autonomía universitaria; otros cuestionan a la rectora Yarabí Ávila; unos están a favor de sus decisiones y otros están en contra. Entre tantas opiniones, acusaciones y consignas, ¿cómo saber qué está pasando realmente?
Quisiera hacerles una invitación: antes de compartir una publicación, antes de sumarse a una protesta o de tomar partido, infórmense. Y para eso no necesitan ser especialistas ni conocer todas las leyes universitarias. Pueden empezar por algo mucho más sencillo: preguntar.
Primero, ¿saben qué significa la autonomía universitaria? Dicho de manera sencilla, significa que la Universidad tiene la capacidad de tomar sus propias decisiones, organizarse, definir sus programas de estudio y decidir cómo se gobierna, sin que otros poderes decidan todo por ella. Es un derecho muy importante, pero también una responsabilidad.
Ahora bien, defender la autonomía universitaria no significa necesariamente estar de acuerdo con la rectora. Tampoco cuestionar a la rectora significa estar en contra de la autonomía. Son dos cosas distintas y es importante no confundirlas.
¿Quieren saber más? Pregúntenle a sus maestros. Sí, así de sencillo. Acérquense a ellos y pregúntenles qué está pasando, qué opinan de la reforma aprobada por el Congreso, por qué algunos consideran que afecta la autonomía y otros tienen una interpretación diferente. Pregúntenles qué piensan del procedimiento para elegir a quien ocupará la Rectoría. Escuchen sus argumentos y, si algo no les queda claro, vuelvan a preguntar.
Pregunten también a sus directores y a sus representantes estudiantiles. ¿Quién decidió suspender las clases? ¿Dónde se tomó esa decisión? ¿Se consultó a los estudiantes? ¿Qué va a pasar con sus cursos, sus prácticas, sus exámenes y sus actividades académicas?
Y algo más: no se queden con una sola versión. Revisen los comunicados de la Universidad, lean las noticias de distintos medios y, cuando sea posible, busquen los documentos originales. No todo lo que aparece en Facebook es información y no todo lo que se publica con apariencia de noticia es necesariamente una explicación completa de los hechos.
Hay algo que también me preocupa. Parece que en nuestra Universidad cada vez cuesta más trabajo escuchar a profesores y autoridades expresar abiertamente lo que piensan sobre estos asuntos. ¿Hay temor a expresar una opinión distinta? ¿Hay desacuerdos que no se dicen públicamente? No lo sabemos con certeza, pero precisamente por eso hace falta preguntar y abrir espacios donde todos puedan hablar sin miedo.
Muchachos, la Universidad no es propiedad de la rectora, ni del gobernador, ni de un grupo de funcionarios. Es una institución que se ha construido durante generaciones y que existe, sobre todo, para ustedes y para la sociedad michoacana.
No permitan que otros les digan qué deben pensar. No se conformen con repetir una consigna porque la escucharon de un maestro, de un compañero o porque la vieron muchas veces en redes sociales. Escuchen, lean, pregunten y formen su propia opinión.
Y recuerden algo: preguntar no es estar en contra, cuestionar no es faltar al respeto y tener una opinión diferente no significa ser enemigo de nadie.
La Universidad es, antes que nada, un espacio para aprender a pensar.
Así que, muchachos, pregunten, pregunten y vuelvan a preguntar. Porque la Universidad también se defiende preguntando.
¡Viva nuestra universidad!
¡Viva la Universidad Michoacana!










