Legal la restitución de predio en San Agustín del Maíz; propietario rechaza que sea área de uso común

Con documentos en mano, el Ing. Álvaro Corona Corona acreditó ser el único dueño del predio donde habitantes de la colonia San Agustín del Maíz, municipio de Copándaro, pretenden celebrar su fiesta patronal.

En entrevista con Encuentro de Michoacán, mostró documentos y una resolución agraria que respaldan sus derechos sobre el terreno, y sostuvo que la diligencia realizada el pasado 20 de agosto por la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) tuvo como propósito restituirle la posesión del inmueble, luego de una denuncia por despojo presentada desde agosto de 2025.


Corona explicó que el origen del conflicto se encuentra en una antigua cesión del predio realizada por Filiberto Rosales Silva, anterior posesionario, a favor de los habitantes de la colonia. Aunque reconoció la existencia de una constancia de donación, afirmó que ésta estaba condicionada a que Rosales recibiera otro terreno a cambio, compromiso que, nunca se cumplió.

Ante el incumplimiento, señaló, Rosales Silva promovió un procedimiento ante el Tribunal Agrario, en la ciudad de Morelia, para recuperar la posesión del predio y demandó tanto a habitantes de la colonia como al Ejido de Cuitzeo; el juicio concluyó con una sentencia definitiva favorable al anterior posesionario en septiembre de 2011, debido a que ninguna de las partes acreditó haber entregado el terreno que habría sido pactado como contraprestación.

Para Álvaro Corona, esa resolución es el elemento central del conflicto actual, pues sostiene que dejó sin efectos la pretensión de los colonos sobre el inmueble. Posteriormente en 2013, afirmó, adquirió los derechos de Filiberto Rosales después de revisar la documentación y consultar la situación del terreno ante el Ejido de Cuitzeo.

Álvaro Corona rechazó que el terreno haya sido utilizado tradicionalmente para realizar la fiesta patronal de la colonia.

Según su versión, las celebraciones se efectuaban anteriormente a unas dos cuadras del lugar y fue hace aproximadamente tres años cuando permitió por primera vez que se realizara un baile dentro de su predio.

Explicó que en una celebración posterior ya no autorizó el uso del inmueble, pero los organizadores ingresaron de cualquier manera. Corona sostiene que los baños, el templete y otras adecuaciones que actualmente existen en el terreno fueron construidos posteriormente y sin su autorización.

El Ayuntamiento había clausurado la construcción, que indebidamente realizaron los colonos. Y aun así siguieron construyendo.

El particular relató que intentó impedir nuevas ocupaciones mediante la colocación de piedras de gran tamaño para delimitar el predio y posteriormente introdujo materiales con la intención de comenzar a construir. El conflicto escaló, según su relato, el 14 de agosto de 2025, cuando personas de la colonia ingresaron con maquinaria, retiraron las piedras que delimitaban el terreno y comenzaron a ocupar nuevamente el espacio.

Un día después, el 15 de agosto, presentó ante la Fiscalía una denuncia por delito de despojo. A partir de entonces, aseguró, se realizaron diversas diligencias y llamados para que quienes se encontraban en el terreno desistieran de su ocupación. Durante ese periodo fueron construidos baños y un templete y se plantaron árboles en el inmueble.

El procedimiento iniciado un año atrás derivó finalmente en la diligencia realizada el pasado 20 de agosto de 2026, cuando personal de la Fiscalía acudió a San Agustín del Maíz para restituirle la posesión del terreno.

De acuerdo con su versión, días antes fue notificado de que se llevaría a cabo el procedimiento debido a que, dentro de la carpeta de investigación, quienes invadieron el inmueble no habrían acreditado derechos suficientes sobre éste.

El Ingeniero Corona afirmó que acudió acompañado por alrededor de 12 a 15 elementos de Fiscalía requeridos para realizar la diligencia y que fue después cuando se solicitó la presencia de más efectivos debido al enfrentamiento que se produjo con los colonos.

Explicó que una vez levantada el acta de restitución comenzó a realizar trabajos para recuperar y cercar el terreno, momento en el que, asegura, varias personas reaccionaron violentamente y se enfrentaron tanto con él y su familia como con los elementos presentes.

Corona mostró lesiones que atribuyó a esa confrontación y afirmó que sus padres, ambos adultos mayores, también fueron golpeados. Tras los hechos acudió nuevamente ante la Fiscalía para presentar las denuncias correspondientes por las agresiones.

Pese a la confrontación y a las exigencias para que el espacio sea utilizado nuevamente por los habitantes de la colonia, Corona aseguró que mantendrá la posesión del predio y se dijo abierto a vender.

Explicó que previamente la Fiscalía canalizó a las partes a mecanismos alternativos de solución de controversias, pero no se alcanzó un acuerdo. A su juicio, cualquier nueva propuesta deberá partir de quienes estén interesados en adquirir o utilizar el inmueble.

“Yo voy a seguir con mi terreno”, sostuvo al señalar que anteriormente ya había planteado posibilidades para llegar a un arreglo, sin que prosperaran.

Desde su perspectiva, la intervención de la Fiscalía del pasado 20 de agosto no tuvo como finalidad favorecerlo frente a los habitantes, sino ejecutar una diligencia derivada de la denuncia por despojo que presentó un año antes y devolverle la posesión de un terreno que sostiene legalmente le pertenece.

Aseguró que el caso es ampliamente conocido por la ex alcaldesa de Copándaro, Mirna Violeta Acosta Tena, por lo que lamentó la actitud que está tomando al engañar a los propios colonos haciéndoles creer que el lugar es de la comunidad.