“México está destinado a la paz”; SEGOB fortalece atención a las causas con Tianguis del Bienestar y desarme en Michoacán

En el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) reafirmó que la estrategia de seguridad nacional no solo se libra con operativos policiales, sino con la reconstrucción del tejido social.

Rocío Bárcena Molina, subsecretaria de Construcción de Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos, presentó un balance integral donde destacó que la gobernabilidad de la entidad se sustenta en el diálogo y la atención directa a las familias michoacanas.

A nombre de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la subsecretaria informó que las Mesas de Paz —tanto estatales como regionales— han mantenido una actividad constante con más de tres mil sesiones de trabajo. Este esfuerzo de coordinación ha permitido detonar operativos precisos y acciones de gobernabilidad en los puntos más sensibles del estado.

Además, anunció que este mes se consolidarán los Consejos de Paz y Justicia Cívica en cada uno de los municipios de la entidad.

Bienestar que llega desde las Aduanas

Uno de los pilares de la jornada fue el reporte de los Tianguis del Bienestar, una iniciativa que transforma lo incautado en las aduanas en beneficio para quienes más lo necesitan. En coordinación con Hacienda, Sedena y la Guardia Nacional, el programa llegó a los municipios de Aquila, Coahuayana y Coalcomán, donde se entregaron gratuitamente más de 391 mil artículos nuevos. Esta acción benefició directamente a 25 mil personas, dignificando la vida en las comunidades que históricamente han enfrentado mayores retos de conectividad y recursos.

Desarme voluntario: Una apuesta por el futuro

La subsecretaria Bárcena también resaltó el éxito del programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, el cual cuenta con el respaldo de la Iglesia Católica y la Defensa Nacional. En un esfuerzo por sacar el peligro de los hogares, vecinos de municipios como Morelia, Apatzingán, Zamora, Ciudad Hidalgo y Álvaro Obregón entregaron voluntariamente 213 armas de fuego a cambio de incentivos económicos, bajo un esquema de estricto anonimato.

Este enfoque preventivo llegó también a las infancias michoacanas. A través de dinámicas educativas, se fomentó el intercambio de juguetes bélicos por opciones pedagógicas, buscando desnaturalizar la violencia desde la niñez. Según las cifras oficiales, el trabajo conjunto entre los tres niveles de gobierno ha permitido brindar un total de 328 mil servicios sociales en territorio michoacano.

“México no está condenado a la guerra, México está destinado a la paz”, enfatizó Rocío Bárcena, cerrando su intervención con la premisa de que la seguridad duradera solo se alcanza cuando el Estado garantiza justicia y bienestar en cada rincón del país.