En un mensaje directo a las autoridades federales, los productores del Distrito de Riego 020 Morelia-Queréndaro recordaron el compromiso de inversión por mil 500 millones de pesos pactado para la tecnificación de la región, subrayando que el sector agrícola ha cumplido su parte al ceder agua de la Presa Cointzio para el uso público urbano de la capital michoacana.
El planteamiento fue encabezado por Alejandro “El Güero” Gámez, presidente del Módulo IV del Canal Zacapendo, durante la inauguración de la tercera etapa de tecnificación y rehabilitación del pozo “Plan de Las Palmas”, ante el director local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Roberto Arias.
El líder agrario urgió a retomar los acuerdos firmados el pasado 20 de junio de 2025, donde se integró a este distrito en el Plan Hídrico Nacional bajo un esquema de inversión multianual.
El Güero Gámez destacó la magnitud de la zona que representan los módulos 2, 3, 4 y 5, los cuales abarcan desde la salida de Morelia hasta Zinapécuaro, pasando por Charo, Álvaro Obregón, Tarímbaro e Indaparapeo. Se trata de una superficie de 18 mil 200 hectáreas que sustenta la economía de más de 6 mil familias de productores.


“Nuestra infraestructura ya data de hace muchos años; el canal Zacapendo tiene más de cinco décadas y sus losas están muy deterioradas”, señaló el representante, quien advirtió que el cambio climático, con sus sequías prolongadas y lluvias torrenciales, hace que la tecnificación ya no sea un lujo, sino una necesidad de supervivencia para la soberanía alimentaria.
El sector campesino manifestó su respaldo a la prioridad del uso urbano, especialmente con el proyecto de la nueva planta potabilizadora para Morelia; sin embargo, recalcaron que la producción de alimentos no puede quedar en el olvido.
“Sabemos que el agua es prioridad para la ciudad, pero también lo son los alimentos para las personas, y para producirlos necesitamos que el agua rinda más a través de la tecnificación”
Además de la infraestructura, los usuarios pusieron sobre la mesa el saneamiento de las aguas residuales que recibe el valle, denunciando las descargas industriales provenientes de la zona de Ciudad Industrial en Morelia, un tema que, aseguran, debe resolverse a la par de la modernización del distrito.
Pese a las demandas pendientes, se celebró la conclusión del proyecto en el Ejido Plan de las Palmas, una obra gestionada desde hace cuatro años que pasó por la perforación, electrificación y, finalmente, la instalación de la red de distribución con hidrantes a nivel de parcela.
Este modelo de éxito es el que los productores buscan replicar en todas las 18 mil hectáreas del distrito para asegurar que cada litro de agua sea aprovechado al máximo.











