Con el llamado a retirar llantas, recipientes y objetos que acumulen agua en patios y azoteas, el Ayuntamiento de Puruándiro y la Secretaría de Salud pusieron en marcha una campaña permanente de descacharrización para prevenir el dengue, zika y chikungunya en la cabecera municipal, sus tenencias y comunidades.


El arranque tuvo lugar en Isaac Arriaga, donde el presidente municipal, Víctor Manuel Vázquez Tapia, convocó a las familias a participar en las jornadas de limpieza y a mantener las medidas preventivas dentro de sus viviendas, al señalar que la eliminación de criaderos es fundamental para reducir la reproducción del mosquito transmisor de estas enfermedades.
La campaña contempla el retiro de objetos en desuso que puedan almacenar agua, como llantas, cubetas y juguetes, además de promover la limpieza de pilas, tambos y tinacos. Las autoridades recomendaron cepillar las paredes de los depósitos de agua, mantenerlos tapados y voltear aquellos recipientes que no se utilicen.
Durante el encuentro, en el que participaron personal sanitario, estudiantes y habitantes de Isaac Arriaga, Vázquez Tapia pidió involucrar a niñas y niños en las tareas preventivas para que las medidas se adopten de manera cotidiana en cada hogar.
La estrategia se desarrolla en coordinación con la Jurisdicción Sanitaria número 6 y personal de vigilancia epidemiológica, así como con las áreas municipales de Servicios Públicos, Parques y Jardines. También participaron representantes del IMSS-Bienestar y del Centro de Salud de Puruándiro.
Además de retirar posibles criaderos, se recomendó deshierbar patios, colocar mosquiteros, utilizar repelente y vestir ropa que reduzca la exposición a las picaduras.
Las autoridades recordaron que, ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza o malestar general, es importante evitar la automedicación y acudir al centro de salud más cercano para recibir valoración médica.
El reto de la campaña será mantener las acciones de limpieza más allá de la jornada inicial y extenderlas a las comunidades del municipio, donde la participación de los hogares resulta indispensable para prevenir la proliferación del mosquito.














