Queréndaro, un destino con historia, rica gastronomía y mezcal, te espera en Semana Santa

Esta Semana Santa disfruta en familia de la Ex Hacienda de Queréndaro; la rica gastronomía, encabezada por los chiles capones, las ranas y el mole; el mezcal de Real de Otzumatlán y Río de Parras; la deliciosa comida de los restaurantes Titanic, Juan García y La Pasadita, además del pan de Queréndaro y el sazón en las fondas de las cocineras tradicionales.

La rica gastronomía de Queréndaro, acompañada por el reconocido mezcal de Real de Otzumatlán y Río de Parras, además de la historia, cultura y tradiciones, invitan a disfrutar a los michoacanos y al turismo nacional en esta Semana Santa, donde las familias pueden deleitar el sabor y sazón de las cocineras tradicionales en las fondas y en el Mercado Municipal o bien en dos de los restaurantes  más reconocidos de la región: Titanic y Juan García.

En el arranque del Operativo de Semana Santa, donde se brindará seguridad, acompañamiento, orientación turística y asistencia vial y de protección civil a los visitantes, la presidenta municipal de Queréndaro, Diana Caballero, invitó al turismo estatal, nacional y extranjero a vivir esta Semana Santa en Queréndaro, un municipio con gran historia, cultura y tradiciones que el mismo pueblo mantiene vivas.

“Hoy arrancamos con el Operativo Semana Santa, coordinándonos con los gobiernos estatal y federal, a través de la Defensa y Guardia Nacional, con la finalidad de que todas las actividades de Semana Santa se desarrollen en orden y con tranquilidad, para que nuestros habitantes y los turistas podamos disfrutar de nuestras fiestas religiosas”, expresó la alcaldesa.

Ubicado a 40 minutos de Morelia y conectado con el mismo Aeropuerto Internacional de Morelia por el municipio y la autopista de Zinapécuaro, Queréndaro ofrece historia, cultura y una gastronomía para los paladares más exigentes, que incluye el prestigiado pan de Queréndaro:

“Queréndalo está preparado para recibir a los turistas y que también puedan disfrutar de nuestra rica gastronomía, que puedan visitar nuestro mercado, que puedan visitar la zona restaurantera, los restaurantes el Titanic, La Pasadita, el restaurante Juan García, así como el mezcal de las comunidades de Real de Otzumatlán y de Río de Parras”, invitó.

Quien visita Queréndaro sin probar sus platillos emblemáticos como los chiles capomes, las ancas de rana y el tradicional mole, ha perdido la mitad del viaje. La gastronomía local es un capítulo aparte que combina la herencia purépecha con la cocina mestiza de los valles michoacanos.

Los chiles capones son la insignia culinaria del municipio. Chiles con una preparación tradicional que no se encuentra en ningún otro lugar de México, porque son elaborados por las cocineras de Queréndaro y con chiles producidos y secados de manera artesanal en este pueblo.

Los visitantes no pueden dejar de probar también el pan de Queréndaro que se ofrece en varias panificadoras y en el Mercado Municipal, donde también los turistas pueden degustar las deliciosas ranas o bien pescado dorado y mariscos en esta temporada.

El restaurante Titanic, prestigiado restaurante ubicado frente a la Presa de Malpaís y que recién abrió su tercera sucursal, ofrece no sólo una gran experiencia gastronómica, sino una vista espectacular y la tranquilidad campirana del cuerpo de agua que abastece a los campos de cultivo de la región.

Para quienes buscan naturaleza y tranquilidad, la Presa Malpaís es el destino ideal dentro del municipio. Este espejo de agua es fuente de vida para diez ejidos de la región, y en sus aguas prospera la pesca de carpa y tilapia, además de ser refugio de biodiversidad en esta zona de Michoacán.

Por su parte, el restaurante Juan García, propiedad del reconocido chef internacional originario del vecino Zinapécuaro, ofrece también una experiencia inolvidable para los paladares exigentes y conocedores, con platillos y bebidas gourmet, que marcan una diferencia notable con respecto a las demás opciones gastronómicas de la región.

Se encuentra ubicado sobre la carretera Morelia-Maravatío, en la colonia Eusebio Luna, de Zinapécuaro.

La Ex Hacienda, un lugar con historia

El corazón histórico del municipio late dentro de los muros de la Ex Hacienda de Queréndaro, un complejo que data del año 1600 y que está próximo a cumplir cuatro siglos de existencia. Un inmueble con valiosa historia, que sigue vivo, como legado para las nuevas generaciones, y que este fin de semana anterior, albergó el Encuentro de Cronistas de Michoacán 2026.

Fueron los jesuitas quienes llegaron al fértil valle de Queréndaro en el siglo XVI, estableciéndose en un territorio privilegiado por su agricultura, su cercanía a la laguna y la riqueza mineral de sus serranías.

Y en sus instalaciones también nació una nueva historia: el mezcal “Escudo Papal 1523”, bautizado en honor al año en que los jesuitas obtuvieron el permiso pontificio para establecer su capilla en el valle. Un destilado certificado, de segunda y tercera destilación, que ya figura en la lista de exportadores y que puede degustarse directamente en la hacienda.

Real de Otzumatlán: El pueblo que cambió el oro por el mezcal

A doce kilómetros de la cabecera municipal, entre curvas serranas y paisajes que quitan el aliento, se esconde uno de los tesoros mejor guardados de Michoacán: Real de Otzumatlán, antiguo pueblo minero colonial que hoy marcha hacia convertirse en un importante destino ecoturístico.

Hoy los visitantes pueden apreciar los vestigios de la mina, con el emblemático chacuaco y los muros de piedra que caracterizan este pueblito, donde actualmente se produce mezcal de alta calidad, reconocido a nivel internacional, igual que el del pueblo vecino, Río de Parras.

Sus orígenes se remontan a 1550, cuando los conquistadores españoles identificaron una veta riquísima de oro y plata en estas montañas. Durante el siglo XVII y XVIII, la producción de plata de Real de Otzumatlán fue equiparable, según los propios lugareños, a la de las legendarias minas de Angangueo y Tlalpujahua.

La veta al otro lado del cerro, hoy, inundada y habitada por murciélagos, representa una experiencia inolvidable para los aventureros, que también pueden conocer la iglesia de San Agustín, consagrada en 1732 al Señor del Perdón.

Esta Semana Santa, date la oportunidad de descubrir Queréndaro. La historia te espera, el mezcal ya está servido y la mesa de los mejores resurantes y cocinas tradicionales está puesta.