La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó en Morelia una jornada de supervisión y entrega de viviendas del Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar, donde destacó el cambio de política pública que busca dejar atrás los créditos impagables y facilitar el acceso a un patrimonio digno para las familias trabajadoras.
Acompañada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Elena Vega Rangel, y el director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, la mandataria visitó el desarrollo habitacional Katania, donde se construyen 3 mil 520 viviendas y se reportó la asignación de las primeras 931 a familias derechohabientes.

Romero Oropeza informó que el Infonavit tiene aprobadas 570 mil viviendas en 502 desarrollos habitacionales de 31 estados, lo que representa el 48 por ciento de su meta sexenal de 1.2 millones de unidades. De ellas, 257 mil se encuentran en construcción.
El funcionario explicó que la nueva estrategia contempla la simplificación de trámites, la reducción de costos mediante acuerdos con gobiernos y constructoras, así como financiamiento directo para desarrollar viviendas destinadas a quienes perciben menores ingresos.
Destacó que el 75 por ciento de las viviendas asignadas corresponde a personas de entre 18 y 39 años, mientras que el 52.5 por ciento de quienes las adquieren son mujeres.
Uno de los cambios más importantes es la reestructuración de los llamados créditos impagables. En Michoacán, 97 mil 500 familias han sido beneficiadas con este mecanismo, que busca evitar que las deudas continúen creciendo a pesar de los pagos realizados.
Durante su intervención, Sheinbaum contrastó el antiguo modelo, centrado en otorgar financiamientos, con la política actual de construir viviendas adecuadas y establecer pagos mensuales fijos.


“Es muy distinto solamente dar un crédito que construir viviendas dignas”, afirmó la presidenta, al subrayar que el acceso a una casa debe entenderse como un derecho y no únicamente como una operación financiera.
La mandataria vinculó esta transformación con el incremento del salario mínimo y el fortalecimiento de las instituciones públicas, al reiterar que vivienda, educación y salud forman parte de los derechos sociales que su administración busca garantizar.
En Michoacán, el Infonavit tiene una meta de 50 mil viviendas durante el sexenio, con una inversión proyectada superior a 31 mil 500 millones de pesos.














