En un acto que conjugó el orgullo por el pasado y el compromiso con el desarrollo actual, el municipio de Acuitzio conmemoró este 26 de abril el 170 aniversario de su elevación a categoría de municipio. La celebración, encabezada por el alcalde Adán Guillén Villaseñor “El Charro”, destacó por ser la primera vez que un gobierno local festeja esta fecha con un despliegue de actividades culturales, deportivas y sociales.
La ceremonia cívica, realizada en la explanada de la presidencia municipal, sirvió como escenario para recordar aquel 26 de abril de 1856, cuando el entonces gobernador de Michoacán, Don Miguel Silva Macías, otorgó la autonomía política a este pueblo de raíces prehispánicas.


Durante su intervención, la Lic. María Hurtado Ayala, encargada de la reseña histórica, enfatizó que estos 170 años representan el esfuerzo de generaciones que transformaron el “Lugar de Culebras” en un municipio libre.
Por su parte, el Dr. José Alfredo Tapia Navarrete, quien asistió en representación del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, resaltó la “visión civilizatoria” de Acuitzio, recordando el histórico canje de prisioneros belgas y franceses que dio nombre a la cabecera municipal y que en su momento generó un mestizaje muy importante. “Veo y siento una comunidad muy unida, en paz y trabajando” dijo el funcionario.
Como parte central de los festejos, el presidente municipal Adán Guillén Villaseñor inauguró dos monumentos emblemáticos que refuerzan el patrimonio cultural de Acuitzio con la Estela del Canje, una obra del maestro Misraín Cárdenas (alumno de Alfredo Salce), que conmemora el intercambio humanitario de prisioneros durante la Intervención Francesa. Y el Monumento al Generalísimo José María Morelos y Pavón, ubicado en el jardín que lleva su nombre y que da cuenta del pado del Siervo de la Nación por estas tierras.





Guillén Villaseñor informó de algunas obras realizadas como la lateral de la avenida José María Morelos, el alumbrado del campo de fútbol “Vicente Riva Palacio” y obras de saneamiento. En el ámbito financiero, destacó el pago de 3.9 millones de pesos de deuda heredada, reafirmando una política de disciplina fiscal y haciendo suyo el compromiso de pagar otros 3.5 millones de pesos antes de concluir su gestión.
Aprovechó para solicitar al Gobierno del Estado reconsiderar los proyectos de Acuitzio en el FAEISPUM 2026 (Fondo de Aportaciones Estatales para la Infraestructura de los Servicios Públicos Municipales), toda vez que no calificaron tampoco en el ejercicio anterior.
Al finalizar el protocolo oficial, el espíritu festivo se trasladó a las calles con un colorido desfile y la participación de algunas instituciones educativas.






Las autoridades recorrieron, también, el Callejón Gastronómico y Mezcalero, un espacio diseñado para impulsar a los productores locales y deleitar a los asistentes con la riqueza culinaria del municipio, dando paso a una concurrida verbena popular.


Al evento asistieron personalidades como la diputada federal Vanessa López Carrillo, el diputado local Octavio Ocampo, el exgobernador Jesús Reyna, además de Mariano Sánchez en representación del Movimiento de El Sombrero y representantes de municipios vecinos Tacámbaro.

Bajo este marco del 170 aniversario de Acuutzio, el Gobierno Municipal hizo público el reconocimiento a aquellos hombres y mujeres que, desde sus respectivas trincheras, han tejido la identidad y el progreso de esta tierra, entre ellos la licenciada María Hurtado Ayala, una de las primeras abogadas de la comunidad y destacada jurista, cuya carrera en el ámbito del derecho es vista hoy como un estandarte de profesionalismo para las nuevas generaciones. A este espíritu de formación se sumó el reconocimiento a la maestra Jerónima Rojas Segura, cuya labor en las aulas dejó una huella imborrable en el corazón y la mente de innumerables estudiantes que pasaron por sus manos.
El respeto por las tradiciones y la tierra también tuvo un lugar protagónico. Se honró la labor de Santos Duarte Velázquez, quien como guardián de la tradición apícola ha mantenido vivo el oficio de la producción de miel en armonía con la naturaleza. En la misma línea de preservación cultural, se aplaudió la entrega de Blanca Estela Ruiz Pacheco, incansable promotora y celosa custodia de la Danza del Niño, una de las expresiones más sagradas del folclore local.
Finalmente, el arte manual que construye y da forma al municipio fue celebrado a través de los maestros artesanos. Salvador Fernando Valdés García fue reconocido por su maestría en el manejo del barro, transformándolo en las tejas y tabiques que visten la arquitectura de la región; mientras que Miguel Huerta Pacheco recibió el aplauso de su pueblo por preservar el milenario oficio de la carpintería especializada en ruedas de carreta, una labor heredada por generaciones que se resiste al olvido y que hoy, más que nunca, es motivo de orgullo acuitzense.





















