Carlos Torres Piña está a la espera de la definición que tome Raúl Morón Orozco y su equipo político tras el proceso interno de Morena, pero la reorganización del movimiento en Michoacán no permanecerá detenida: la próxima semana retomará los recorridos por el estado y acelerará la integración de estructuras rumbo a una nueva etapa de trabajo territorial.
A 15 años del nacimiento de Morena como movimiento organizado, Torres Piña y la dirigencia estatal colocaron un mensaje por encima de las diferencias que dejó la definición de la coordinación: los equipos políticos tienen espacio dentro del movimiento, pero no por encima del partido y, a su vez, Morena debe mantenerse subordinado a los intereses del pueblo.

“Por encima de cualquier equipo está nuestro movimiento, pero por encima del movimiento está el pueblo de Michoacán”, expresó Jesús Mora, presidente del Comité Ejecutivo Estatal.
El mensaje ocurre mientras permanece pendiente la posición definitiva de Morón y su grupo. Después de la definición interna, el senador con licencia solicitó un periodo de dos semanas para realizar consultas y reflexionar con su equipo antes de determinar la ruta que seguirían.
Torres Piña aseguró que ha respetado ese plazo y reveló que ha mantenido comunicación vía mensajes con Morón, aunque hasta ahora no se ha concretado un encuentro.
“Hemos estado en conversación vía mensaje, estamos en la disposición de reunirnos; sólo el profe respondía que dejáramos correr el tiempo que había establecido”, explicó. Añadió que permanece a la espera de que pueda concretarse la reunión, con “los puentes abiertos”.
La dirigencia estatal también evitó establecer un ultimátum. Jesús Mora González manifestó confianza en que Morón y los distintos liderazgos terminen incorporándose a esta etapa, bajo la premisa de que “en Morena nadie sobra”.
Mientras espera esa definición, Torres Piña comenzó a ensamblar los grupos que participaron en el proceso interno.

El coordinador informó que ya sostuvo encuentros con prácticamente todos los demás participantes del proceso interno y con sus equipos. Este martes tenía programada una reunión con la estructura de Gabriela Molina y, con otros grupos, dijo, existe un avance mayor para incorporarlos a los próximos recorridos.
La siguiente fase tendrá un marcado carácter territorial: recorridos por el interior del estado, asambleas informativas y fortalecimiento de las estructuras partidistas y representantes de Morena en las secciones.
La dirigencia estatal sostuvo que la etapa posterior al proceso interno debe servir precisamente para regresar al territorio, organizar al movimiento y mantener abiertos los espacios para sus diferentes liderazgos. “La unidad no significa pensar todos igual”, planteó Jesús Mora, sino colocar el proyecto colectivo por encima de los intereses de grupo.
El aniversario de Morena sirvió también para ubicar la discusión interna en una perspectiva más amplia. Torres Piña recordó el nacimiento del Movimiento Regeneración Nacional como asociación civil en octubre de 2011, su posterior conformación como partido político y los procesos que lo llevaron a convertirse en fuerza gobernante.
En ese contexto, sostuvo que el nuevo ciclo debe recuperar principios como “primero los pobres”, el servicio público y la cercanía con la población, además de respaldar la política de la presidenta Claudia Sheinbaum.










