Este 1 de octubre, Alfredo Ramírez Bedolla, rindió protesta como Gobernador Constitucional 2021-2027 en Michoacán. Lo hizo acompañado de su esposa Grisel y sus hijos, Javier y Alfredo, además de Senadores y Legisladores de todos los partidos, alcaldes, gobernadores, embajadores y el secretario de Agricultura Víctor Villalobos Arámbula, quien asistió con la representación del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
El nicolaita y obradorista, como se define él mismo, saludó y agradeció de manera especial al pueblo por la oportunidad de transformar la vida pública del estado, que –dijo- será una hazaña y un gran reto por la inseguridad, las crisis financiera e institucional que deja la administración saliente, pero con el ánimo de que de la mano del pueblo michoacano se consolidará el movimiento pacífico y democrático, de ahí que hizo un llamado a la unidad para alcanzar la paz y la fraternidad.
Habrá justica, equidad e igualdad y reconocimiento pleno a la pluralidad, así como a los pueblos originarios y sus procesos de autogobierno. A las comunidades indígenas les pidió perdón por los agravios que han sufrido por anteriores gobiernos.
Alfredo Ramírez dijo que instalará las bases para una profunda transformación de las instituciones y el estado, con un Gobierno cimentado en el combate a la corrupción, austero, con vocación y visión para el desarrollo económico, humanista y sensible a los grandes problemas de la sociedad.
Se comprometió a no más cambio de uso de suelo ilegal, y se comprometió a una política sustentable con el medio ambiente.
También se comprometió a que nunca más habrá una administración enfrentada con el magisterio y se dijo confiado en lograr federalizar la nómina, y retomará la política de una educación formativa, encauzada a pequeños y jóvenes.
Con la base de los principios de Melchor Ocampo, Ramírez Bedolla se refirió también a su deseo de elevar a nivel nacional la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y reestructurará el sistema educativo para que esté al servicio de los jóvenes y no a mafia alguna.
El Gobernador se mostró seguro y sonriente por el reto que enfrenta, pues se dijo lo acompaña la lealtad al pueblo, la honestidad, la honradez y la verdad.
“Con la participación de todas y todos es posible hacer de Michoacán una tierra de armonía y reconciliación”.














