La investigación por el asesinato de Carlos Manzo continúa abierta y todavía podría derivar en nuevas detenciones, afirmó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien llamó a separar la investigación judicial de la discusión político-electoral generada en torno al caso.
Durante conferencia de prensa en Casa Michoacán, el mandatario señaló que existen más de 32 personas detenidas y que permanecen abiertas distintas líneas de investigación, además de las actuaciones que se desarrollan dentro de los procesos judiciales.
“La investigación del asesinato de Carlos Manzo continúa, no está cerrada, es una investigación 360 grados”, sostuvo Bedolla, al señalar que las audiencias podrían generar ampliaciones de declaraciones, nuevos testimonios y otros elementos para esclarecer el homicidio.
El gobernador se refirió particularmente a la investigación contra “R”, señalado como presunto autor intelectual. Advirtió que su detención no significó el cierre del caso y que todavía debe establecerse con claridad cuál habría sido la motivación detrás del crimen.
“¿Cuál fue la motivación? Eso hay que dirimirlo, hay que encontrarlo para que no quede duda de este asesinato”, manifestó.
Teléfonos de Carlos Manzo, parte de la investigación
El Gobernador se refirió, también, a la solicitud de la Fiscalía General del Estado (FGE) para incorporar a la investigación los teléfonos celulares que pertenecieron a Carlos Manzo.
Recordó que anteriormente se solicitó de manera voluntaria a la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, entregar los dispositivos, sin que en ese momento accediera. Ahora, dijo, existe un requerimiento oficial y consideró que su contenido podría aportar nuevos indicios.
El tema ha generado confrontación política después de que el diputado del el Movimiento Independiente del Sombrero, Alejandro Bautista Tafolla, manifestara su rechazo a entregar los equipos ante el temor de una eventual manipulación de su contenido.
Frente a estos señalamientos, Bedolla insistió en que las actuaciones de la Fiscalía deben mantenerse en el terreno judicial.
“Aquí creo que es muy importante separar las dos cosas, la electoral, que es clara, y la de justicia, porque nos interesa saber la verdad”
Samuel García y el jefe de escoltas
El mandatario también habló de Samuel García —homónimo del gobernador de Nuevo León—, quien trabajó con Carlos Manzo cuando éste era diputado federal y posteriormente en la administración municipal de Uruapan.
De acuerdo con lo expuesto, Samuel García se encuentra detenido y forma parte de las líneas de investigación debido a que presuntamente proporcionaba información sobre los movimientos de Manzo dentro de un grupo de mensajería. El gobernador añadió que habría dejado de trabajar con el entonces alcalde aproximadamente 15 días antes del homicidio, tras diferencias entre ambos.
Otro de los pendientes, señaló, es la localización del coronel Jiménez, quien se desempeñaba como jefe de escoltas de Carlos Manzo y permanece prófugo.
Bedolla recordó además que dentro de la investigación han sido llamados a declarar distintos actores políticos, entre ellos Raúl Morón, Leonel Godoy y Nacho Campos, además de personas que formaban parte del entorno laboral de Manzo.
Paralelamente, Juan Manzo, hermano del exalcalde, solicitó recientemente ante la Fiscalía General de la República (FGR) la atracción del caso ante la posible intervención de delincuencia organizada.
El gobernador sostuvo que las investigaciones estatales continuarán independientemente de esa solicitud y reiteró que el avance del proceso electoral no debe convertirse en motivo para detener o limitar las diligencias.
“Puede ocurrir seguramente que haya más detenciones”, anticipó. “No por temas electorales se va a dejar de investigar o se va a dejar de buscar la justicia”.













