Entre el duelo y la ciencia, Osiel Rico viaja a Brasil para participar en la Olimpiada Iberoamericana de Física

El joven originario de Copándaro y egresado del Colegio de Bachilleres de Chucándiro logró emprender el viaje gracias a donativos y rifas. La selección mexicana consiguió comprar sus boletos mediante un préstamo que todavía debe pagar.

Osiel Alejandro Rico Martínez emprendió el viaje a Brasil para representar a México en la XXIX Olimpiada Iberoamericana de Física. Lleva consigo las medallas obtenidas a lo largo de varios años de preparación, el respaldo de dos municipios michoacanos y una ausencia especialmente dolorosa: la de su padre, Raúl Rico Reyes, fallecido apenas unos días antes de que pudiera concretarse el viaje.

El joven, originario de Copándaro de Galeana y egresado del Colegio de Bachilleres, plantel Chucándiro, estuvo a punto de perder la oportunidad de participar en la competencia internacional por falta de recursos. El pasado 21 de septiembre, la Sociedad Mexicana de Física anunció que México no asistiría a la olimpiada debido a que no contaba con dinero suficiente para cubrir los traslados de la delegación.

La noticia cambió dos días después. Mediante un comunicado fechado el 23 de septiembre, la Coordinación de Olimpiadas informó que, gracias a los recursos reunidos por los propios estudiantes y a los donativos recibidos, había conseguido una parte del costo de los pasajes. Para completar el monto fue necesario solicitar un préstamo.

Así, Osiel y sus compañeros, de otros estados del país, pudieron comprar sus boletos, aunque la selección mexicana todavía necesita reunir dinero para pagar la deuda adquirida.

En Michoacán, la movilización para apoyar al estudiante reunió a habitantes de Copándaro y Chucándiro, así como a sus autoridades municipales. También participaron el expresidente municipal Saúl Torres, el exsecretario de Desarrollo Social Luis Mejía y el sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como el Padre Pistolas.

El Colegio de Bachilleres de Chucándiro ha sido una pieza importante en la trayectoria académica de Osiel, quien encontró en las competencias de física y matemáticas una oportunidad para desarrollar sus capacidades y avanzar hasta la selección nacional.

Su historial incluye una medalla de oro en la Olimpiada Michoacana de Física 2025 y preseas de bronce en la Olimpiada Nacional de Física y en la Olimpiada Brasileña Online de Física, ambas en 2025. También obtuvo una medalla de plata en el Concurso Mexicano de Física celebrado en Acapulco en 2023.

A estos resultados se suman primeros lugares estatales y sectoriales en análisis de fenómenos físicos durante 2026, además del primer lugar en el Concurso de Detección de Talentos del Instituto Tecnológico de Morelia, en la categoría de Físico-Matemáticas.

La preparación, explicó el propio estudiante durante un encuentro con autoridades municipales, ha requerido dedicar numerosas horas adicionales al estudio, incluso cuando otras personas le sugerían que descansara o destinara más tiempo a otras actividades.

“Gracias a la competencia aprendí el valor de la disciplina”, expresó al recordar que su objetivo era llegar a una justa internacional y que, pese a las dificultades, este año consiguió integrar la selección mexicana.

La delegación mexicana está integrada por cuatro estudiantes: Osiel Alejandro Rico Martínez, de Michoacán; Fabricio Echeverría, de Yucatán; Vladimir Campos, de Ciudad de México, y Daniel Mesa, de Veracruz. Los acompañan Eleazar Neri Medina y Javier Gil García, de la Facultad de Ciencias de la UNAM.

La Olimpiada Iberoamericana de Física se realizará del 25 de septiembre al 2 de octubre. La Sociedad Mexicana de Física mantiene abierta la recepción de donativos para cubrir el préstamo con el que se adquirieron los pasajes.

Para Osiel, la participación internacional llega en circunstancias familiares difíciles. Mientras él y su entorno realizaban rifas y buscaban apoyos para reunir los recursos del viaje, su padre enfrentaba problemas de salud. Raúl Rico Reyes falleció en los días previos a la salida de la delegación, cuando la familia todavía se encontraba en el periodo de duelo.

Encuentro de Michoacán lamenta y se une a la pena de familiares y amigos por la irreparable pérdida de nuestro amigo Raúl Rico Reyes (centro), descanse en paz.

De acuerdo con personas cercanas al estudiante, su padre seguía con orgullo sus logros académicos y conservaba publicaciones de Encuentro de Michoacán en las que se había difundido su trayectoria. Ver el nombre y la fotografía de su hijo en el periódico representó para él un motivo especial de satisfacción.

Hoy, Osiel lleva esa historia familiar a una competencia que durante años se propuso alcanzar. Su participación es también resultado del esfuerzo de sus compañeros, docentes y de una comunidad que se organizó para evitar que la falta de dinero dejara a México fuera de la olimpiada.