Inauguran Museo y Mural de El Mago, el aficionado de oro

No solo presentamos fotografías, sombreros y recuerdos. También celebramos a un hombre que convirtió su pasión en una forma de inspirar a los demás, de llenar de emoción cada partido, señaló Susana Romero, hija de quien acompañó a México en 7 Copas del Mundo.

Un espléndido homenaje póstumo, en el día en que habría cumplido años, le realizaron sus hijos Susana y Alfonso al histórico aficionado que acudió a apoyar a México a 7 Campeonatos Mundiales de la FIFA, Don Álvaro Romero Mascote, al  inaugurar el Mural y Museo de “El Mago”, en el Hotel Las Américas, donde se reunió su familia y amigos.

Emotivo y con una gran demostración de amor resultó el homenaje hacia un hombre ejemplar no sólo como quizá el único aficionado mexicano que ha acompañado a la Selección Mexicana en tantos Mundiales, desde México 1986 hasta Sudáfrica 20210, sino como un michoacano trabajador, originario de Ziparapio, Michoacán, que fundó una gran empresa michoacana, pero que siempre se tiempo para estar cerca de los dos equipos de sus amores: Atlético Morelia-Monarcas Morelia y la Selección de México, a los que impulsó de una manera muy peculiar que le dio fama mundial, al ser comparado con Manolo, el emblemático hincha de la Furia Roja de España, con quien se tomó una foto que hoy se muestra en el Museo de “El Mago”.

Ubicado en la zona del estacionamiento de su Hotel Las Américas, sobre Camelinas, el Museo de “El Mago” y el magnífico Mural interactivo autoría del pintor Manuel Reyes, abrirá sus puertas en las próximas horas, en el marco del Mundial FIFA 2026 que este jueves se pone en marcha, para que los aficionados michoacanos que recuerdan con cariño a El Mago puedan admirar sus emblemáticos sombreros, playeras y fotografías que Don Álvaro Romero se tomó por todo el mundo, en sus aventuras mundialistas apoyando al Tricolor en las Copas FIFA de México ‘86, Italia ‘90, Estados Unidos ’94, Francia ’98, Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

“Este día no solo presentamos fotografías, sombreros y recuerdos. También celebramos la vida de un hombre que convirtió su pasión en una forma de inspirar a los demás, de llenar de emoción cada partido al que asistía y motivaba hasta el aficionado más pequeño del estadio”, recordó su hija Susana Romero, quien ayudaba a su padre a elaborar los sombreros que recorrieron el mundo.

“Con esfuerzo, trabajo y perseverancia logró construir una familia, un patrimonio y una historia de vida ejemplar junto a su esposa Silvia, quien fue siempre su compañera, cómplice y un gran apoyo incondicional. Su amor por el futbol lo llevó a convertirse en un personaje único, dentro y fuera de las canchas. Con sus sombreros alegóricos, su alegría y su carisma recorrió estadios, ciudades y países siguiendo al Club Morelia y a la Selección Mexicana. Lo que comenzó como una sencilla idea terminó convirtiéndolo en uno de los aficionados más representativos de todo México”, expresó.

Además de agradecer el apoyo de su hermano Alfonso para mantener vivo el legado y recuerdo de su padre entre las nuevas generaciones, Susana Romero explicó que “este Mural tiene como propósito preservar su legado y recordar a las nuevas generaciones que los sueños pueden hacerse realidad cuando se viven con pasión, trabajo y entusiasmo”.

“Los sombreros cuentan la historia del aficionado, pero el verdadero legado de El Mago está en las personas que tocó, en los valores que sembró y en la pasión que nos enseñó a vivir”, añadió.

Entre aplausos, se inauguró el hermoso Mural interactivo, donde los aficionados incluso podrán tomarse la foto y ser parte de la pintura, asi como el Museo de “El Mago” que contiene sombreros y demás artículos, así como la memoria gráfica de sus aventuras, mismas que serán editadas en el libro “El Mago”, el aficionado de oro del futbol.

“Gracias papá, por tu ejemplo, tu alegría y tu amor por la vida. Tu historia seguirá en todas las generaciones, recordando al hombre, al esposo y al padre. El Mago, una verdadera leyenda!”, expresó su hija entre los aplausos de los presentes.