La fiesta de Los Incendios, fe viva por el Sagrado Corazón de Jesús en Chucándiro

En el marco de la solemnidad del Corpus Christi, Chucándiro vistió sus mejores galas para dar inicio a una de las celebraciones religiosas y culturales con mayor arraigo en la región: la fiesta de “Los Incendios”, un novenario dedicado al Sagrado Corazón de Jesús que fusiona la devoción profunda con el júbilo popular.

Durante los próximos nueve días, las calles de Chucándiro se transformarán en un escenario de fe, donde las comunidades locales y los diferentes sectores del pueblo se unen para celebrar lo que llaman “las llamas del amor” del Corazón de Jesús.

El corazón de esta festividad radica en la organización por corporaciones (gremios y sectores del pueblo). Como parte de una manda colectiva y un acto de fe inquebrantable, cada jefe de familia ha hecho la promesa de encender una vela ante el Santísimo Sacramento.

El misticismo se hace visible diariamente con las procesiones, donde los fieles pasean monumentales cirios adornados con flores, acompañados por el rezo del santo rosario y la celebración de la santa misa, reflejando la esperanza de un pueblo que custodia celosamente sus tradiciones.

Alboradas: Música, pozole y devoción desde la madrugada

La fiesta en Chucándiro no conoce el descanso. Las emblemáticas “Alboradas” rompen el silencio de la madrugada; en punto de las 4:00 horas, el repicar de las campanas convoca a los habitantes al templo parroquial.

Entre cantos de alabanza, música y bailes, la alegría desborda las calles del pueblo. Al término del recorrido matutino, la convivencia comunitaria se sella con el reparto del tradicional pozole, el cual es ofrecido generosamente por la corporación encargada del día.

El arranque de este emotivo novenario cuenta con un toque de alta notoriedad local. El polémico y conocido sacerdote Alfredo Gallegos Lara, mejor conocido como el “Padre Pistolas”, fue el encargado de oficiar la liturgia del primer día.

Un origen ancestral: La fiesta de “Los Incendios” es una tradición tan añeja que sus habitantes coinciden en que se pierde en la memoria del tiempo; son siglos de historia viva donde nadie recuerda con precisión el año en que comenzó, pero todos conocen el deber de mantenerla vigente.

La jornada festiva culminará el día principal del Sagrado Corazón de Jesús, fecha en la que se llevarán a cabo las primeras comuniones de los niños de la cabecera y sus comunidades, cerrando el ciclo de renovación espiritual.

Para entonces, toda la comunidad de Chucándiro terminará agotada por las intensas jornadas de danza, rezos y desvelos, pero con la satisfacción y la felicidad reflejada en el rostro por haber cumplido, un año más, con el legado de sus antepasados.