El Escándalo Epstein: El Morbo Pide, El Morbo Olvida

Foto de Jeffrey Epstein con 27 años siendo catalogado como el “soltero del mes” de la revista Cosmopolitan en julio de 1980.

El caso Epstein es posiblemente una de las situaciones que mas morbo y atención han causado en el publico general en años recientes; dicho interés surge a partir de su segundo arresto en julio del 2019, en el cual, Epstein fue detenido a manos del FBI (Buró Federal de Investigaciones) bajo cargos de Trafico Sexual de Menores de edad.

ARRESTO/DETENCION DE 2006

De acuerdo a una de las tantas investigaciones llevada acabo por el Departamento de Palm Beach (Florida, EEUU) en 2005; Jeffrey Epstein fue acusado de llevar acabo actos obscenos así como lascivos con menores de 16 años de edad. Esta investigación fue estructurada y construida en base al testimonio de cinco víctimas así como de diecisiete testigos que llegaron presenciar las actividades ilícitas que se llevaban acabo en el domicilio (actualmente demolido) del multimillonario.

Posterior a esta investigación a inicios de 2005, los detectives pertenecientes al Departamento de Policía de Palm Beach terminaron entrevistando a más de veinte víctimas de Epstein. Cabe destacar que estas veinticinco menores no fueron las únicas en ser abusadas por Jeffrey Epstein y su entonces compañera intima, Ghislaine Maxwell; de acuerdo al articulo hecho por el periodista James Hill para ABC NEWS, se calcula que pudieron ser mas de treinta.

La entonces residencia de Jeffrey Epstein en Palm Beach, Florida, donde ocurrieron algunos de los hechos denunciados por las víctimas.

Con el paso del tiempo, los investigadores remitieron el expediente a la Fiscalía Estatal de Palm Beach. Sin embargo, el caso que termino llegando a las manos del jurado terminó siendo mucho más limitado, por ello, se le acusó de un delito relacionado con prostitución.
En julio de 2006, el jurado de Palm Beach acusó a Epstein por solicitud de prostitución. Esto fue muy controvertido porque la investigación policial había documentado posibles delitos sexuales contra menores, pero el cargo presentado ante el jurado fue considerablemente reducido y directamente no estaba relacionado a los delitos a los que se le atribuyeron al inicio de la investigación.

No obstante, mientras se llevaba acabo el debido proceso, Epstein permaneció en libertad bajo las condiciones impuestas por el tribunal entre 2006 hasta 2008, año en el que este mismo fue declarado culpable de cometer los delitos de Solicitud de prostitución así como facilitar a una persona menor de 18 años la prostitución. Aunque fue condenado a 18 meses de prisión, Epstein cumplió aproximadamente 13 meses, ademas de esto, obtuvo un régimen de libertad laboral que le permitía abandonar la cárcel durante el día para trabajar pero debía regresar por la noche. Jeffrey Edward Epstein salió de prisión el 22 de julio de 2009.

Fotografía policial de 2008, tomada después de ser declarado culpable en Florida de dos delitos relacionados con la prostitución. Aunque aquella investigación reunió testimonios de una gran cantidad de víctimas y testigos, Epstein finalmente alcanzó un acuerdo con las autoridades y se declaró culpable de los cargos estatales en junio de 2008. Fue condenado a 18 meses de prisión y posteriormente cumplió aproximadamente 13 meses bajo un régimen que le permitió salir de la cárcel durante el día para trabajar. La fotografía se convirtió así en una de las imágenes más reconocibles de la primera condena penal de Epstein, años antes de que volviera a ser acusado federalmente en Nueva York en 2019.

ARRESTO/DETENCION DE 2019

Después de ser declarado culpable en Florida en 2008 de dos delitos relacionados con la prostitución, Epstein quedó sujeto al registro como delincuente sexual en Florida. En los Estados Unidos, este registro es un mecanismo de notificación y supervisión pública. A travez de este sistema, las autoridades mantienen información actualizada sobre personas condenadas por delitos sexuales y parte de esa información puede ser consultada públicamente. Después de que Epstein cumpliera su condena en 2009, continuaron existiendo demandas civiles y testimonios de mujeres que denunciaban abusos.

En 2016, abogados de algunas de las víctimas se reunieron con fiscales de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York para plantear la posibilidad de abrir un caso contra Ghislaine Maxwell, pero en ese momento no se abrió una investigación criminal. Hay que mencionar que Epstein y compañía no solo llevaban acabo estos actos en Florida, sino también en Little St. James (la conocida isla privada del delincuente sexual), su mansión ubicada en Nueva York (propiedad que adquirió a travez de Leslie Wexner, ex-director y presidente de marcas como Bath & Body Works y Victoria’s Secret), El Zorro Rancho, sus departamentos ubicados en Francia, así como muchas otras propiedades a lo largo de todo el mundo.

Fotografía grupal en un evento al aire libre en la que aparecen Jeffrey Epstein, Leslie Wexner y Abigail Wexner sentados juntos en primera fila.

A diferencia del proceso que había enfrentado en Florida más de una década antes, esta vez Epstein no se enfrentaba a cargos estatales relacionados con prostitución, sino a una acusación federal mucho más grave: tráfico sexual de menores y conspiración de tráfico sexual de menores. La investigación fue llevada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York y el FBI, y terminó con su detención en julio de 2019. Ahora, para entender el por qué Epstein volvió a estar bajo investigación, es necesario que volvamos a los años posteriores a su liberación. Varias mujeres continuaron denunciando públicamente los abusos que, según sus testimonios, habían sufrido cuando eran menores. El caso también continuó generando litigios civiles y cuestionamientos sobre la forma en que las autoridades habían tratado la investigación original.

El punto de inflexión llegó en noviembre de 2018, cuando la periodista Julie K. Brown, del Miami Herald, publicó una extensa investigación titulada Perversion of Justice, en la cual reconstruyó el caso de Florida, entrevistó a mujeres que habían acusado a Epstein y examinó el acuerdo que había permitido que el financiero evitara cargos federales. La investigación recibió una amplia atención pública y volvió a colocar el tratamiento que Epstein había recibido de las autoridades ante el ojo publico.

Esta publicación tuvo consecuencias dentro de la Fiscalía de Nueva York, esta misma comenzó a revisar la información disponible y finalmente abrieron una investigación criminal. Los investigadores empezaron a examinar si Epstein había cometido delitos federales en Nueva York y si existían otras víctimas y testigos que pudieran aportar información sobre sus actividades. La investigación adquirió una dimensión considerable, los fiscales y agentes del FBI entrevistaron a víctimas y testigos, revisaron documentación y analizaron información relacionada con las propiedades, viajes y actividades de Epstein. La investigación se concentró particularmente en sus residencias de Manhattan y Palm Beach. El objetivo era determinar si existía evidencia suficiente para presentar cargos federales que pudieran sostenerse ante un tribunal.

Michael Jackson junto a Jeffrey Epstein en la residencia de este último en Palm Beach, Florida.

El resultado fue una acusación formal presentada por un gran jurado federal el 2 de julio de 2019. Epstein fue acusado de dos delitos: conspiración de tráfico sexual de menores y tráfico sexual de menores. La acusación sostenía que, entre 2002 y 2005, Epstein había reclutado y explotado sexualmente a decenas de menores en Nueva York y Florida. Los fiscales afirmaron que algunas de las víctimas tenían apenas 14 años.

Según la acusaciónes, el mecanismo consistía en atraer a jóvenes a las propiedades de Epstein con la promesa de recibir dinero por realizar masajes. Los fiscales sostenían que algunos de esos encuentros posteriormente se transformaban en actos sexuales. La acusación también afirmaba que Epstein pagaba a algunas víctimas para que reclutaran a otras menores, creando una red que permitía que el sistema siguiera funcionando. La oportunidad llegaría el 6 de julio de 2019, Epstein regresó desde Francia a Estados Unidos a bordo de su avión privado. La aeronave aterrizó en el aeropuerto de Teterboro, Nueva Jersey, aproximadamente a las 5:30 de la tarde. Una vez que el avión llegó al aeropuerto y después de los procedimientos correspondientes, agentes federales procedieron a detenerlo.

Después de su arresto en Nueva Jersey, Epstein fue trasladado a Nueva York. El 8 de julio de 2019 compareció ante un tribunal federal de Manhattan. En esa audiencia se hicieron públicos los cargos que enfrentaba. Epstein se declaró no culpable y quedó pendiente una audiencia para determinar si podía salir en libertad bajo fianza. Dicha audiencia de fianza comenzaría el 15 de julio de 2019. Durante la sesion, los abogados de Epstein intentaron demostrar que podía permanecer en libertad bajo condiciones estrictas. El gobierno, por el contrario, sostuvo que ninguna combinación razonable de condiciones podía garantizar que Epstein no huyera y que permaneciera disponible para enfrentar el proceso, tres dias despues, el juez federal Richard M. Berman decidió que Epstein permanecería detenido.

Epstein fue enviado al Metropolitan Correctional Center de Nueva York, una instalación federal situada en Manhattan. Allí permanecería detenido durante las semanas siguientes. Su situación penitenciaria se volvería particularmente complicada debido a un incidente ocurrido apenas unas semanas después de su ingreso. El 23 de julio de 2019, Epstein fue encontrado en su celda con una tira de sábana alrededor del cuello. Los funcionarios penitenciarios respondieron a la emergencia y Epstein fue atendido. Inicialmente hubo distintas versiones sobre lo ocurrido y Epstein llegó a afirmar que su compañero de celda había intentado atacarlo. Posteriormente, las autoridades trataron el episodio como un aparente intento de suicidio.

El informe del 23 de julio de 2019 del Metropolitan Correctional Center describe cómo el personal de la prisión encontró a Epstein en su celda en una posición fetal, alrededor de la 1:27 a. m., con un lazo de fabricación casera de color naranja alrededor del cuello. Epstein fue vestido con una bata de seguridad para prevenir el suicidio y fue puesto bajo vigilancia especial por riesgo de suicidio. El guardia informó que el financiero alegaba que su compañero de celda, Nicholas Tartaglione, lo acosaba y había intentado matarlo, aunque más tarde dijo a los oficiales que no sabía qué le había sucedido.

Después del incidente, Epstein fue colocado bajo vigilancia. El episodio generó preocupación sobre su estado y sobre las condiciones bajo las cuales estaba siendo custodiado. Su situación se volvió todavía más delicada porque ya había sido identificado como una persona que podía representar un riesgo para sí misma. A pesar de la gravedad del episodio, Epstein permaneció detenido en el Metropolitan Correctional Center. Durante los días siguientes continuó la preparación de su defensa y el proceso judicial seguía avanzando. El gobierno continuaba trabajando en la investigación y los fiscales buscaban desarrollar el caso mientras Epstein permanecía bajo custodia.

Sin embargo, el proceso nunca llegó al juicio. En la madrugada del 10 de agosto de 2019, Epstein fue encontrado inconsciente en su celda. Los funcionarios respondieron y posteriormente fue trasladado a un hospital, donde fue declarado muerto.

LOS ARCHIVOS DE EPSTEIN Y EL MORBO

A finales de 2019 e inicios de 2020, se oían rumores de la existencia de una lista de clientes asociada a Epstein; una lista en la que se incluían nombres de celebridades, políticos y personas poderosas en el planeta, sin embargo, esta idea solo se quedo como eso mismo: una idea, una teoría conspirativa. Es importante señalar que, en julio de 2025, el propio DOJ (Departamento de Justica de los Estados Unidos de America) y el FBI dijeron que en su revisión, no habían encontrado una lista incriminatoria de clientes.

El asunto adquirió una dimensión política especialmente fuerte durante la campaña presidencial de 2024. Trump y su circulo político se mostraron favorables a la publicación de documentos gubernamentales relacionados con asuntos de alto interés público, de hecho, en una carta del Senado se documentó que, durante la campaña, Trump había dicho que desclasificaría los archivos de Epstein, junto con los documentos relacionados con el asesinato de JFK y el ataque terrorista del 11-S.

Trump y Epstein fotografiados juntos en la decada de 1990.

El anuncio de Donald Trump de que su administración impulsaría la publicación de los llamados Epstein Files provocó una reacción inmediata en internet. Para entonces, el caso Epstein llevaba años rodeado de preguntas sobre la actuación de las autoridades, las víctimas que habían denunciado los abusos y las personas que habían formado parte del círculo social del financiero. La promesa de hacer públicos los documentos fue presentada, en buena medida, como una cuestión de transparencia: permitir que el público conociera qué información conservaba el gobierno sobre una investigación que había generado sospechas durante años. El anuncio fue tan viral, que el publico creó el hashtag “#RELEASE THE EPSTEIN FILES“.

Sin embargo, el interés de muchos usuarios dejó de centrarse exclusivamente en qué había ocurrido con las víctimas, por qué Epstein había recibido un trato favorable en 2007-2008 o qué fallas habían permitido que sus actividades continuaran, y comenzó a concentrarse en una pregunta mucho más sencilla y atractiva para las redes sociales y el chisme: ¿qué nombres famosos iban a aparecer en los archivos? La discusión comenzó a adquirir un tono de curiosidad y entretenimiento, algo que podía generar (y pudo) miles de publicaciones, memes y comentarios.

Este cambio es tragico, lamentable y muestra directamente sin filtros el como nos hemos estado desensibilizando dia con dia. Para las víctimas, el valor de estos archivos no estaba en descubrir qué celebridad había conocido a Epstein, los documentos podían servir para reconstruir cómo funcionó su red, determinar qué instituciones fallaron, comprender por qué algunas denuncias no fueron atendidas adecuadamente y establecer responsabilidades cuando existiera evidencia suficiente. En otras palabras, la transparencia tenia como objetivo central comprender los fallos que permitieron los abusos y escuchar a quienes los denunciaron.

Pero el funcionamiento de las redes sociales así como todos los cambios que dichos archivos sufrieron a manos de la administración de Trump favoreció otro tipo de interés. Los nombres conocidos generan atención; las fotografías generan atención; las relaciones entre personajes famosos generan atención. Una página que publica un documento judicial completo puede recibir relativamente poco interés, mientras que una fotografía de Epstein junto a una celebridad puede convertirse rápidamente en contenido viral. El algoritmo simplemente premia aquello que provoca sorpresa, indignación o curiosidad, y el caso Epstein contenía todos esos elementos.

El componente humorístico agravó todavía más esta transformación. Una vez que los archivos comenzaron a convertirse en un fenómeno viral, para algunos usuarios el caso pasó de ser una investigación sobre explotación sexual y fallas institucionales a convertirse en material para bromas, memes y “chisme” sobre las élites. La tragedia de las víctimas quedaba en segundo plano mientras el atractivo principal consistía en descubrir qué personaje conocido aparecía relacionado con Epstein, similar al caso de P Diddy (Sean Combs).

En ese sentido, el fenómeno de los archivos de Epstein terminó revelando algo más que el interés por el propio caso: también mostró cómo una investigación relacionada con delitos sexuales contra menores puede transformarse, moldearse e incluso defender a otros perpetradores sexuales. La transparencia puede ser una herramienta para buscar justicia; pero cuando la conversación se concentra únicamente en descubrir “qué famoso sale” o en cambiar drasticamente los archivos (como lo hizo el gobierno), las víctimas dejan de ser el centro de la historia y para el publico el caso se convierte en un espectáculo de chismes que se construyó alrededor de los abusos que decenas de personas sufrieron.

Es lamentable ver como algo que se exigio por años, ahora haya sido olvidado por una gran parte de la poblacion simplemente porque no fue lo suficientemente “interesante” para ellos. Casi siete meses despues de ser publicados, ahora, los archivos de Epstein han sido olvidados por el publico.