Con el objetivo de impulsar prácticas agrícolas sostenibles y hacer frente a los desafíos ambientales actuales, la Brigada de Educación para el Desarrollo Rural No. 104, dependiente de la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria y Ciencias del Mar, inauguró este miércoles 1 de julio una serie de capacitaciones en el municipio de Charo, Michoacán.
Este primer curso taller forma parte de un ciclo de cuatro encuentros programados bajo el esquema de Escuelas del Campo (ECA’s), una estrategia federal impulsada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en la que participan activamente las once brigadas operativas de la entidad.
Durante la ceremonia de apertura, la licenciada Sujey Saucedo Pérez, subdirectora no académica de la BEDR No. 104, detalló que el personal docente replicará los conocimientos adquiridos directamente en las diversas comunidades de Charo. La funcionaria explicó que la oferta formativa del programa abarca cuatro ejes fundamentales para la transición ecológica: la elaboración de lombricomposta, el establecimiento de jardines botánicos, el manejo de hidroponía y la producción de plántula.
La conducción de esta primera jornada formativa estuvo a cargo de la doctora Gabriela Arias Hernández, profesora investigadora de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, y de Alejandra Almontes Salvador, estudiante de la misma institución. Ambas especialistas centran su labor en la divulgación de ecotecnologías y la sustentabilidad, promoviendo estrategias agroecológicas clave como la creación de abonos orgánicos y fertilizantes líquidos conocidos como bioles.
En el desarrollo de la sesión, la doctora Arias Hernández enfatizó la urgencia de adoptar un modelo agroecológico global para mitigar los efectos de la crisis climática y alimentaria contemporánea.
La investigadora argumentó que la agroecología se consolida como una alternativa viable frente a la agricultura convencional, la cual deteriora los ecosistemas mediante el uso intensivo de monocultivos y agroquímicos sintéticos. Asimismo, definió esta práctica como una disciplina científica que entabla un diálogo directo con los saberes campesinos tradicionales, respetando los ciclos naturales de la tierra.
Al encuentro formativo asistieron trece docentes promotores que integran la plantilla de la Brigada de Educación para el Desarrollo Rural No. 104. Este equipo técnico asumirá la responsabilidad de transferir las metodologías a los productores locales inscritos en las Escuelas del Campo.
Las autoridades organizadoras prevén que, al concluir el ciclo formativo, los agricultores de la región adopten plenamente estas alternativas ecológicas, disminuyan su dependencia de insumos comerciales y fortalezcan los esquemas de producción y consumo local.











